El desalojo de una octogenaria dispara las protestas por la vivienda en Madrid
El desahucio de Maricarmen, de 87 años, y otro lanzamiento en Vallecas provocan protestas y reavivan el debate sobre la vivienda.
El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que vivía desde 1956 en un piso de renta antigua de Madrid, provocó este miércoles una de las mayores movilizaciones en torno a un desalojo desde la crisis inmobiliaria de 2008. Cerca de 200 personas acamparon ante su portal y centenares más acudieron durante la mañana, aunque el lanzamiento se ejecutó hacia las 13.00 horas.
La vecina salió de su vivienda en camilla, acompañada por sanitarios del Samur, y fue trasladada al hospital Gregorio Marañón. El Tribunal Supremo avaló la extinción del contrato de arrendamiento tras una disputa con la propiedad, que reclamaba elevar la renta de unos 500 euros mensuales a 2.650 euros.
Ese mismo día también fueron desahuciados David y su hijo, de 21 años, de una vivienda del Ensanche de Vallecas. El inmueble formaba parte de una antigua promoción de alquiler asequible de la Obra Social de La Caixa, vendida posteriormente a una sociedad inmobiliaria. Sus contratos no fueron renovados, una situación que afecta a otros vecinos del bloque.
Las protestas reunieron a vecinos y colectivos por el derecho a la vivienda en Retiro y Vallecas, pero ninguna logró detener los lanzamientos. El Sindicato de Inquilinas anunció después una concentración ante una vivienda de Chamberí adquirida por la empresa pública Planifica Madrid por 6,3 millones de euros. Su portavoz, Alicia del Río, afirmó que había llegado “un punto de inflexión” y reclamó poner “el derecho a la vivienda por delante del negocio”.
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid denunció el “profundo fracaso de las tres administraciones”. Las instituciones madrileñas defendieron su actuación y aseguraron que ofrecieron alternativas habitacionales a Maricarmen, que, según fuentes municipales, prefirió alojarse con familiares. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, afirmó que su departamento intentó mediar para adquirir la vivienda y criticó las políticas de la Comunidad de Madrid.
La movilización y el cruce de reproches políticos reflejan un conflicto sobre el acceso a la vivienda que, aunque se concentra en Madrid, también resulta relevante para Valencia como capital de la Comunitat Valenciana, donde el debate sobre los alquileres y la disponibilidad de vivienda asequible forma parte de las preocupaciones ciudadanas. El texto original no aporta datos específicos sobre la situación valenciana.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.