El mercado de Monteolivete resiste como punto de encuentro vecinal
El mercado semanal de Monteolivete mantiene su carácter vecinal pese a perder puestos y superficie comercial en los últimos años.
El mercado semanal de la calle Finestrat, en Monteolivete, mantiene su actividad como una cita de comercio de proximidad para los vecinos de Valencia, aunque con menos puestos y una superficie menor que hace unos años.
La clientela es principalmente mayor y acude con carros de la compra y andadores para adquirir ropa, calzado, plantas, productos de mercería, corsetería y caramelos. Los vendedores Vicente y Merche lo resumen con dos nombres populares: «el mercado de los carritos» y «el mercado del tacatá».
El mercado, situado cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y del Roig Arena, conserva un marcado carácter de barrio. Compradores y comerciantes se conocen desde hace años, y la visita semanal sirve también para mantener conversaciones y relaciones vecinales.
Un grupo de amigas procedentes de la Fuente de San Luis aprovechó la visita para reclamar servicios en su zona. Una de ellas denunció que allí «no hay mercado» y que tampoco disponen de «ni un mísero cajero», salvo una camioneta que acude ocasionalmente para realizar gestiones.
Los habituales recuerdan que el mercado ocupaba más calles y atribuyen parte de su reducción a que muchas personas mayores ya no pueden salir de casa. También señalan que la ropa de segunda mano atrae sobre todo a jóvenes, poco presentes en esta convocatoria.
José Camarasa, que atiende un puesto de caramelos desde hace treinta años, lamenta la pérdida de vendedores, la falta de relevo entre la clientela joven y la competencia. Aun así, destaca que las nuevas generaciones compran más plantas medicinales, una muestra de la adaptación de estos mercados semanales frente a las compras por internet.
Información elaborada a partir de Las Provincias.