Los constructores plantean viviendas más asequibles para Valencia
Fevec propone abaratar la vivienda en Valencia con menos equipamiento, más suelo público, pisos pequeños y construcción industrializada.
La Federación Valenciana de Empresarios de la Construcción (Fevec) propone modificar las normas de edificación para abaratar las viviendas, especialmente en Valencia, donde el coste del suelo puede alcanzar los 1.000 euros por metro cuadrado. Entre sus ideas figura entregar los pisos sin armarios empotrados, muebles completos de cocina o preinstalación de aire acondicionado.
El presidente de Fevec, Francisco Zamora Catalá, defiende crear un marco específico para la vivienda asequible dentro del Código Técnico de la Edificación. En colaboración con la Universitat Politècnica de València (UPV), el sector plantea eliminar elementos que considera secundarios y permitir que cada comprador decida posteriormente qué equipamiento instalar.
La patronal reclama una mesa interadministrativa con el Gobierno central, la Generalitat, los ayuntamientos y los profesionales del sector para alcanzar consensos. También pide movilizar suelo público y ampliar el área metropolitana de València hasta un radio de 25 kilómetros, siempre acompañado de líneas eficientes de metro y autobús que conecten las poblaciones periféricas.
Fevec apuesta además por utilizar para vivienda protegida el suelo municipal procedente del 10% de aprovechamiento de los programas de actuación integrada. Según Zamora, los retrasos en las licencias pueden inmovilizar el capital durante un año y elevar hasta un 10% los costes del proyecto. La federación reclama que la licencia de primera ocupación y el permiso del vado del garaje se tramiten de forma coordinada.
Otra propuesta pasa por aumentar las ratios de densidad urbanística para facilitar pisos de unos 50 metros cuadrados, con salón-comedor, cocina, baño y un dormitorio. Zamora sostiene que las actuales limitaciones de viviendas por hectárea obligan en ocasiones a construir inmuebles de entre 70 y 80 metros cuadrados o más, pese al aumento de los hogares unifamiliares.
Para acortar los plazos habituales de obra, de entre 18 y 24 meses, y afrontar la falta de trabajadores cualificados, los constructores también plantean impulsar la vivienda industrializada. El sector ya fabrica en taller hasta el 80% de componentes como baños, cocinas y fachadas, en un contexto marcado por el encarecimiento y la volatilidad de materias primas como el aluminio y el hierro.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.