El Puig, la posición clave desde la que Jaume I conquistó València
El Puig fue la posición clave desde la que Jaume I preparó y lanzó en 1238 la conquista de València.
El Puig de Santa María fue una posición decisiva para la conquista de València por Jaume I en el siglo XIII. Situado a unos 14 kilómetros de la ciudad, el enclave permitía controlar la Vía Augusta, los caminos y las alquerías musulmanas de la huerta, entonces una despensa esencial para València.
La decisión de conquistar el reino musulmán de València comenzó a tomar forma en Alcañiz en 1233, tras una reunión del rey con el noble Blasco de Alagón y Hugo de Folcalquier, maestre de la Orden del Hospital. En abril de 1237, Jaume I envió a su tío Bernat Guillem d’Entença al Puig para hacerse cargo del castillo y preparar la ofensiva.
Según explica Julio Badenes, cronista del Puig, la construcción de las defensas se hizo con veinte pares de tapiales transportados por animales y estaba prevista para durar 15 días, aunque finalmente se prolongó durante dos meses. El enclave quedó rodeado de alquerías musulmanas y se convirtió en una posición avanzada y peligrosa.
La batalla del Puig terminó con la derrota del ejército de Zayyan, último rey moro de Balansiya. Tras la muerte de Entença y las dudas de parte de los nobles aragoneses, Jaume I mantuvo su determinación y realizó ante la Virgen del Puig el juramento de no avanzar más allá de Teruel ni del Ebro hasta conquistar València.
El 21 de abril de 1238, el ejército salió del Puig hacia València, atravesó los marjales y llegó al Grau, donde comenzó el asedio. Durante los combates, una flecha alcanzó la frente del rey, aunque el casco le salvó la vida. La capitulación permitió después la salida de los musulmanes con sus pertenencias y abrió el camino a la reorganización del territorio, registrada en el Llibre del Repartiment.
Jaume I entró finalmente en València con 30 años, cinco después de la reunión de Alcañiz. En la actual Plaça del Temple, junto al Pont del Reial, bajó del caballo, se arrodilló ante la torre de Alí Bufat y lloró. Badenes resume su determinación con una frase atribuida al monarca: “la terra plus bella del món”.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.