El silencio se convierte en un lujo para escapar del ruido diario
La preocupación por el ruido impulsa el turismo del silencio, también cerca de Valencia, donde La Galiana ofrece escapadas durante las Fallas.
La creciente preocupación por la contaminación acústica está elevando el valor del silencio, hasta convertirlo en una experiencia cada vez más exclusiva. En España, el 35% de la población reconoce sufrir estrés por sonidos molestos continuados y tres de cada cuatro ciudadanos aseguran que el ruido les hace dormir mal en algunas ocasiones.
El texto destaca que esta sensibilización está impulsando denuncias vecinales contra situaciones extremas, como las protestas por el ruido del Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid o las quejas de residentes próximos al estadio Santiago Bernabéu por los conciertos.
La preocupación también tiene una conexión directa con Valencia. El resort La Galiana, situado cerca de la ciudad, ofrece durante las Fallas escapadas dirigidas a clientes de alto poder adquisitivo para huir del ruido, la pólvora y las multitudes.
Alfonso Terceño, portavoz de Juristas contra el Ruido, considera que el auge del turismo basado en el silencio demuestra que este recurso se valora cada vez más, precisamente por la exposición cotidiana al ruido. Sin embargo, Lluis Gallardo, portavoz de la Associació Catalana Contra la Contaminació Acústica, advierte de que el silencio se está convirtiendo en un artículo de lujo.
La oferta incluye hoteles, casas rurales y retiros espirituales, mientras que en otros países crecen los restaurantes, taxis y peluquerías que ofrecen servicios sin conversación. También se han popularizado los auriculares con cancelación de ruido y los vagones silenciosos, aunque Miguel del Pino, presidente de la Federación de Asociaciones contra el Ruido, lamenta que estos últimos sigan siendo minoritarios en los trenes.
Los expertos comparan la evolución del silencio con la de los espacios sin humo: una opción inicialmente minoritaria que podría acabar convirtiéndose en norma. Por ahora, disfrutar de entornos tranquilos continúa siendo más fácil para quienes pueden pagar por ellos.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.