Grifols acelera la profesionalización de su dirección tras cinco años de cambios
Grifols ha renovado su cúpula en cinco años y ha dejado la gestión diaria en manos de profesionales ajenos a la familia fundadora.
Grifols ha transformado de forma profunda su cúpula directiva durante el último lustro, hasta delegar prácticamente todas las decisiones de negocio en profesionales ajenos a la familia fundadora y a su entorno más cercano.
La compañía de hemoderivados atribuye estos movimientos a la desconfianza generada en el mercado por su elevado nivel de deuda, agravada por las dificultades de la pandemia y la publicación de Gotham.
La familia Grifols y personas allegadas controlan aproximadamente el 30% de la compañía. También cuentan con participaciones y derechos de voto firmas como BlackRock, Flat Flooted o Mason Capital, según la información publicada por Levante-EMV.
Las decisiones se toman en un consejo de administración formado por 15 personas: cuatro miembros directos de la familia, un amigo de toda la vida y el resto profesionales independientes.
El día a día de Grifols queda en manos de un comité de dirección integrado por ocho personas. Solo dos son directivos con años de trayectoria en la empresa; los demás se han incorporado durante el último lustro o desempeñan cargos creados específicamente en este proceso de transformación interna.
El relevo se enmarca en un proceso de profesionalización habitual en empresas familiares cuando afrontan un cambio generacional complejo y el número de herederos aumenta. La evolución de Grifols interesa también en la Comunitat Valenciana por el peso de la compañía en el sector farmacéutico y de hemoderivados, aunque el texto no detalla centros ni actividad concreta en Valencia.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.