Cuatro décadas de fondos europeos transforman Valencia y la Comunitat
Los fondos europeos han financiado tranvías, playas, saneamiento y corredores ferroviarios que han transformado Valencia y la Comunitat.
Los 40 años de pertenencia de España a la Unión Europea han cambiado la economía y el paisaje de la Comunitat Valenciana. En 1986, la autonomía tenía 3,79 millones de habitantes, menos del 10 % de la población contaba con estudios superiores y las exportaciones sumaban 4.300 millones de euros. Cuatro décadas después, supera los 5,4 millones de habitantes, casi un tercio de los valencianos tiene título universitario y las ventas al exterior rebasan los 32.000 millones.
Valencia ha sido uno de los escenarios principales de esa transformación. Los fondos europeos contribuyeron a financiar la línea 4 del tranvía de Valencia, redes de saneamiento como la de Pinedo y distintas actuaciones vinculadas a las infraestructuras. También han respaldado la regeneración de las playas de l'Arbre del Gos, el Saler y la Garrofera.
El corredor mediterráneo es otra de las grandes actuaciones con impacto en el territorio valenciano. En el periodo 2021-2027, Adif dispone de una asignación europea de 600 millones de euros para esta infraestructura, con más de 100 millones destinados a tramos como La Encina-Xàtiva-Valencia y Monforte del Cid-Murcia. La financiación comunitaria también impulsa el acceso ferroviario al Puerto de Castelló y otras obras estratégicas.
Entre 2000 y 2006, la Comunitat recibió 4.588 millones del Marco de Apoyo Comunitario. Más recientemente, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia ha supuesto más de 7.200 millones tras la pandemia, aunque el reparto dejó a la autonomía en penúltima posición por territorios y con 100 euros menos por habitante que la media.
El impacto europeo también se refleja en la movilidad y las oportunidades laborales. La PAC llega cada año a más de 33.000 beneficiarios y los programas Erasmus movilizan a unos 10.000 estudiantes entre quienes salen y quienes llegan. Además, más de 50.000 valencianos de entre 16 y 65 años viven en otro país de la Unión Europea. El economista Cecilio Tamarit destaca que la apertura obligó a modernizar las empresas y favoreció especialmente a sectores como la cerámica, el turismo y la logística del Puerto de Valencia.
La evolución no ha sido igual para todos. El PIB por habitante valenciano pasó del 73 % de la media europea en 1986 al 96 % en 2007, pero la crisis económica volvió a ampliar la distancia hasta 16,3 puntos. Las industrias tradicionales intensivas en mano de obra, como el textil, el calzado, el juguete y el mueble, han sido las más perjudicadas, especialmente por la apertura comercial hacia Asia.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.