La erosión y los temporales acorralan las playas del sur de Valencia
La erosión y los temporales dañan las playas valencianas, desde Piles y Tavernes hasta El Saler y Sagunto.
Las playas de Piles, Daimús, Tavernes de la Valldigna, El Saler, El Perelló, El Perellonet y Sagunto afrontan una pérdida constante de arena y daños recurrentes por los temporales. Según el último informe de Greenpeace citado por Las Provincias, alrededor de 100 kilómetros del litoral de la Comunitat Valenciana sufren erosión, con retrocesos de hasta 100 metros en los puntos más críticos.
En Piles, los vecinos aseguran que el mar invade sus viviendas al menos dos veces al año y que el arenal desaparece con frecuencia. La última dana ha dejado muebles, vehículos y pasarelas dañadas, además de restos vegetales arrastrados por la riada. Residentes y comerciantes atribuyen parte del problema al espigón del puerto de Gandia y reclaman medidas para frenar las corrientes.
En Daimús, toneladas de cañas ocupan buena parte de la playa y complican el acceso. Un vecino explica que llevan unos 20 años reclamando la recuperación del arenal y que antes había unos 20 metros más de playa. También alerta del riesgo de heridas por los restos de cañas, cuya retirada corresponde a distintas administraciones según la zona.
La playa de Tavernes de la Valldigna continúa afectada por los daños de la tormenta Harry, que provocó el derrumbe de tres terrazas de un edificio. Los vecinos han colocado sacos de arena y bloques de hormigón, pero el mar volvió a superar estas defensas durante el último temporal. En este punto se han aportado unos 45.000 metros cúbicos de arena, una medida que los afectados consideran insuficiente y de escasa duración.
Más cerca de la ciudad de Valencia, las playas de El Saler, El Perelló y El Perellonet también sufren la regresión del litoral. La dana ha vuelto a dañar dunas protegidas del parque natural de l'Albufera, donde se han observado escalones de arena de hasta dos metros. En El Saler, el volumen de arena perdido supera los 775.000 metros cúbicos.
El frente más castigado se sitúa en Sagunto, en las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa. Las asociaciones vecinales reclaman arrecifes submarinos para frenar las corrientes y evitar nuevos retrocesos. La erosión amenaza también al turismo de sol y playa, un sector que, según el texto, aporta el 19% del producto interior bruto de la Comunitat Valenciana.
Información elaborada a partir de Las Provincias.