Valencia prepara multas de hasta 3.000 euros por conductas incívicas
Valencia prepara una ordenanza de civismo con multas de hasta 3.000 euros por botellón, acoso callejero y otras conductas incívicas.
El Ayuntamiento de Valencia prepara una nueva ordenanza de Convivencia y Civismo que el concejal de Seguridad Ciudadana, Jesús Carbonell, define como «de las más restrictivas de España». El borrador, todavía no definitivo, prevé multas de entre 750 y 3.000 euros para conductas que alteren la convivencia y el descanso vecinal.
La norma incorpora nuevas herramientas para actuar contra el botellón, especialmente cuando las concentraciones obstaculicen el paso, impidan utilizar bancos y otros espacios públicos, alteren el descanso o afecten a la salubridad, la higiene, el medio ambiente o bienes públicos y privados. Estas infracciones serían graves, con sanciones de 750 a 1.500 euros, mientras que el consumo colectivo en bienes protegidos del patrimonio cultural podría alcanzar los 3.000 euros.
El objetivo es sustituir la compleja aplicación de la normativa autonómica sobre consumo de alcohol por actuaciones centradas también en la ocupación del espacio público y las consecuencias de las concentraciones. Carbonell sostiene que la ordenanza permitirá a la Policía Local actuar de forma preventiva, además de sancionar, mediante la mediación y el fomento de la convivencia.
El anteproyecto regula asimismo los grupos turísticos: limita a 25 personas las visitas guiadas y a 20 en Ciutat Vella, y prohíbe a los guías utilizar altavoces o megáfonos. Las despedidas de soltero que alteren la convivencia podrán ser sancionadas con hasta 1.500 euros, y el uso de accesorios que simulen genitales o elementos sexuales, con hasta 750 euros.
También se consideran infracciones muy graves, con multas de 1.500 a 3.000 euros, los insultos o burlas que menosprecien derechos o condiciones personales, el acoso callejero y determinadas conductas relacionadas con la demanda, captación o publicidad de servicios sexuales en la vía pública. Las novatadas se tipifican como infracción grave, con sanciones de 750 a 1.500 euros.
El concejal ha precisado que el borrador no prohíbe los tradicionales «sopars a la fresca», al considerarlos encuentros vecinales de carácter tradicional, siempre que se desarrollen respetando el decoro, la limpieza y el paso del resto de usuarios. El documento se encuentra ahora en fase de informes de los servicios municipales.
Información elaborada a partir de Las Provincias.