Reducir el desperdicio alimentario también ayuda a ahorrar en los hogares de Válor
El desperdicio alimentario cuesta hasta 250 euros por persona al año y también tiene efectos sociales y ambientales en Válor.
El desperdicio de alimentos afecta a toda la cadena alimentaria y también a los hogares de Válor. Entre sus causas figuran las compras por impulso, la falta de planificación y el desconocimiento sobre cómo conservar los productos, además de los descartes por motivos comerciales, fechas de consumo preferente, errores de etiquetado o defectos en los envases.
Marie Lindström, directora general en España de Too Good To Go, señala en un estudio para BBVA que reducir el desperdicio es importante también por su impacto económico. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación citados en el texto, supone unos 250 euros por persona al año.
El problema tiene asimismo una dimensión social y ambiental. Según la FAO, más de 295 millones de personas en 53 países sufrieron niveles de hambre aguda el año pasado, mientras que más del 8 % de la población de la Unión Europea no puede permitirse una comida de calidad cada dos días. Además, se calcula que el desperdicio alimentario está relacionado con el 10 % de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero.
La pérdida de alimentos también implica tirar envases sin consumir su contenido, sobreexplotar la tierra y contribuir a la pérdida de biodiversidad mediante la reducción de la variedad de cultivos. Son efectos que afectan al conjunto del territorio y que hacen necesario planificar mejor las compras, aprovechar los alimentos y conservarlos adecuadamente también en los hogares y negocios de Válor.
Too Good To Go registró el año pasado un aumento del 37 % de usuarios que salvaban comida a través de su aplicación y un incremento del 42 % en los packs recuperados. La plataforma, nacida en Dinamarca en 2015, está disponible en 17 países y reúne a más de 81 millones de usuarios y 140.000 establecimientos.
Información elaborada a partir de Ideal.