El calor extremo causó 369.900 muertes anuales entre 2016 y 2023, según Lancet Countdown
El cambio climático causó el 68% de las muertes por calor entre 2016 y 2023, según Lancet Countdown y la OMS. Claves del informe de 2026.
El cambio climático está detrás del 68% de las muertes relacionadas con las altas temperaturas. Entre 2016 y 2023 provocó una media estimada de 369.900 fallecimientos anuales por calor, según el informe de 2026 de Lancet Countdown, una iniciativa internacional liderada por el University College de Londres (UCL) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS). El estudio, elaborado por 146 investigadores, concluye que los daños para la salud se han agravado en la última década y pide que la crisis climática sea reconocida formalmente como una emergencia sanitaria mundial.
Marina Romanello, directora ejecutiva de Lancet Countdown, advierte de que «los daños a la salud derivados del cambio climático están aumentando más rápido que la respuesta mundial». La investigadora reclama situar la protección de la salud en el centro de las decisiones climáticas. El informe señala además que los planes de producción de las cien mayores compañías petroleras y gasistas prevén extraer en 2040 un 150% más de combustibles fósiles de lo compatible con limitar el calentamiento global a 1,5 grados.
El año 2023 fue especialmente grave, con unas 710.000 muertes relacionadas con el calor en todo el mundo, de las cuales más del 71% se atribuyeron al cambio climático provocado por la actividad humana. En la comparación con la década anterior, entre 2006 y 2015 el calentamiento global estaba detrás del 55% de estas muertes, frente al 68% registrado entre 2016 y 2023.
El impacto no se limita a la mortalidad. En 2025, las altas temperaturas redujeron la capacidad de trabajar y generaron pérdidas estimadas de 961.085 millones de euros en ingresos potenciales a escala mundial. África y el sudeste asiático fueron las regiones más afectadas, con pérdidas equivalentes al 3,2% y al 3,9% de su producto interior bruto (PIB), respectivamente, mientras que en Europa el impacto económico se situó en el 0,2%.
La alteración del clima también modifica la disponibilidad de agua. Más de la mitad de la superficie terrestre mundial sufrió al menos un mes de sequía extrema en 2025, el segundo peor registro de la serie analizada. A ello se suma el aumento de las lluvias muy intensas, que afectaron de media al 17,2% de la superficie terrestre cada año entre 2016 y 2025, frente al 14,8% de la década anterior. El informe advierte de que estos episodios elevan el riesgo de inundaciones y de enfermedades transmitidas por el agua.
El estudio recoge también algunos avances. La inversión mundial en energías limpias alcanzó alrededor de 1,9 billones de euros en 2025, un 7,2% más que el año anterior, y en al menos 77 países la reducción de la contaminación atmosférica procedente de los combustibles fósiles ha contribuido a evitar unas 323.000 muertes anuales. Sin embargo, el carbón, el petróleo y el gas siguen proporcionando más del 80% de la energía mundial, las emisiones de gases de efecto invernadero alcanzaron un máximo histórico en 2024 y la contaminación del aire asociada a estos combustibles continúa causando unos 2,73 millones de muertes al año. Por último, 56 de los 194 Estados miembros de la OMS cuentan ya con un plan nacional para adaptar sus servicios de salud al cambio climático.
Aunque se trata de un informe de ámbito internacional, su relevancia para Vitoria-Gasteiz está en el impacto sobre la salud de las olas de calor y los fenómenos meteorológicos extremos, que obligan a las administraciones sanitarias a prepararse también en las ciudades.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.