Un nutricionista advierte de que perder peso no garantiza una alimentación sana
El nutricionista Pablo Ojeda desmonta el mito de que adelgazar es sinónimo de comer bien y explica qué nutrientes no deben faltar en la dieta.
El nutricionista Pablo Ojeda ha desmontado en un vídeo publicado en redes sociales uno de los mitos más extendidos sobre la alimentación: la idea de que adelgazar equivale a comer bien. Según explica, repetir cada día alimentos como el arroz con pollo puede hacer bajar la báscula, pero no garantiza que el organismo reciba todos los nutrientes que necesita.
Ojeda enumera algunos de esos nutrientes y dónde encontrarlos. El hierro, clave para transportar oxígeno, está presente en almejas, mejillones, lentejas y carne. La vitamina C, que interviene en la formación de colágeno, aparece en el pimiento rojo, el kiwi o la naranja. La vitamina B12, esencial para el sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos, se encuentra en el pescado, los huevos, las carnes y los lácteos. La vitamina B9, importante para la creación de nuevas células, está en las verduras de hoja verde y en las legumbres. Por último, el magnesio, que participa en el funcionamiento muscular y nervioso, se encuentra en las semillas de calabaza, las almendras y las legumbres.
Para el experto, ningún alimento aporta por sí solo todo lo que necesita el cuerpo, por lo que comer sano no consiste en repetir siempre los mismos tres alimentos bajos en calorías. La clave está en combinar distintos grupos para cubrir las necesidades de proteínas, vitaminas, minerales y fibra. En sus palabras, "puedes estar perdiendo kilos en la báscula y estar dejando nutrientes importantes fuera del plato".
La vía más sostenible para adelgazar, según el mismo planteamiento, es un déficit calórico moderado, de unas 300 a 500 kcal diarias, sin recurrir a dietas extremas. Se recomienda priorizar verduras, frutas, legumbres y proteínas magras, y reducir ultraprocesados, azúcares y bebidas azucaradas. A ello se suman la actividad física regular, combinando entrenamiento de fuerza varias veces por semana con ejercicio aeróbico o caminar entre 7.000 y 10.000 pasos, y dormir entre 7 y 9 horas. Los cambios graduales, añade, funcionan mejor que las dietas milagro, que suelen provocar efecto rebote.
Si una dieta no da resultados, el primer paso es revisar qué falla, ya que puede resultar demasiado restrictiva para mantenerla. Llevar un registro de comidas durante una o dos semanas ayuda a detectar errores, y conviene vigilar factores como el sueño, el estrés o la falta de ejercicio. El peso fluctúa y el progreso no siempre es lineal, por lo que la paciencia es fundamental. Cuando existen patologías o mucho peso que perder, el texto recomienda acudir al médico, ya que el hipotiroidismo, la resistencia a la insulina, el ovario poliquístico o algunos medicamentos pueden dificultar el adelgazamiento, y un dietista-nutricionista puede diseñar un plan adaptado a cada persona.
Aunque se trata de un consejo de ámbito general y no de una noticia local, su difusión tiene interés para los vecinos de Vitoria-Gasteiz, que pueden aplicar estas pautas de alimentación y actividad física en su día a día.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.