Cómo seguir haciendo ejercicio si tienes agujetas sin empeorar el dolor
Caminar, estirar o practicar ejercicio suave puede ayudar a mantener la actividad cuando aparecen agujetas, según Osten Clinic.
Las agujetas pueden aparecer tras un entrenamiento intenso, al incorporar ejercicios nuevos o al aumentar el peso o la resistencia. Según Osten Clinic, están relacionadas con pequeñas microlesiones en las fibras musculares producidas durante el ejercicio, dentro del proceso de fortalecimiento y crecimiento muscular.
Para los vecinos de Zamora que quieran mantener su actividad física pese a las molestias, el movimiento puede ayudar a mejorar la circulación, reducir la rigidez y favorecer la recuperación. Sin embargo, la clínica advierte de que entrenar con demasiada intensidad puede agravar las microlesiones y aumentar el riesgo de lesiones si el dolor altera la técnica.
Mientras persistan las agujetas, se recomienda optar por actividades ligeras o de baja intensidad. Caminar a ritmo moderado, hacer estiramientos suaves o practicar posturas sencillas de yoga son algunas opciones. También pueden realizarse ciclismo suave, natación moderada o ejercicios de resistencia ligera con pesas o bandas elásticas.
La recuperación puede acompañarse de una hidratación adecuada y de alimentos ricos en proteínas y carbohidratos. Según los expertos de Osten Clinic, las proteínas contribuyen a reparar las fibras musculares dañadas y los carbohidratos ayudan a reponer la energía.
El masaje, las terapias de frío y calor y el uso de un rodillo de espuma son otras técnicas que la clínica señala para aliviar las molestias y liberar tensión muscular. La clave, por tanto, es adaptar la intensidad y el tipo de ejercicio hasta que desaparezca el dolor.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.