La cuenca antártica que podría elevar hasta cuatro metros el nivel del mar
Una revisión científica alerta de que la cuenca de Wilkes contiene hielo suficiente para elevar hasta cuatro metros el nivel global del mar.
Una revisión científica advierte de que la cuenca subglacial Wilkes, bajo la Antártida Oriental, contiene suficiente hielo para elevar entre 3 y 4 metros el nivel medio global del mar. Los investigadores reclaman que su estudio se convierta en una prioridad internacional, aunque reconocen que todavía no es posible determinar cuándo ni con qué rapidez podría producirse un retroceso de gran escala.
El trabajo, publicado en la revista Nature Reviews Earth & Environment y encabezado por Matt King, de la Universidad de Tasmania, reúne investigaciones geológicas, oceanográficas y climáticas, además de observaciones satelitales y modelos sobre el comportamiento de las capas de hielo. Sus autores alertan de que existen importantes lagunas de información sobre la respuesta de la cuenca al calentamiento global.
La configuración geológica de la zona podría favorecer un retroceso dinámico e inestable. Si la línea de apoyo del hielo se desplaza hacia el interior, la pérdida podría acelerarse. Los modelos analizados apuntan a velocidades de alrededor de un kilómetro por año una vez superados determinados puntos de anclaje del lecho rocoso, aunque el proceso podría prolongarse durante miles de años incluso si el desencadenante inicial se produce este siglo.
La región continúa prácticamente inexplorada. Según la nota de prensa, ningún barco ha llegado a menos de 150 kilómetros del frente del glaciar Cook y no existen mapas directos del fondo marino en zonas clave. También son limitados los datos sobre las condiciones oceánicas que pueden impulsar el deshielo.
Los registros geológicos muestran que la cuenca de Wilkes ya experimentó episodios importantes de retroceso durante periodos cálidos anteriores. Los investigadores también han observado retrocesos de varias décadas en la línea de apoyo del hielo y el adelgazamiento o colapso de algunas plataformas, aunque no han detectado una señal clara de descenso de la superficie en las zonas más interiores.
Los autores, procedentes de 14 países, proponen un programa internacional y plurianual para cartografiar el fondo marino y mejorar las mediciones del océano y del hielo. Un cambio profundo en esta cuenca afectaría a las previsiones de subida del nivel del mar y podría tener consecuencias para ciudades costeras, infraestructuras, ecosistemas y comunidades de todo el mundo, también en el contexto de las decisiones climáticas que afectan a territorios como Zamora.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.