Un papel de aluminio arrugado y húmedo puede quitar pequeñas manchas de óxido en cromados
Un método casero con papel de aluminio húmedo puede ayudar a quitar manchas leves de óxido en cromados, pero no sirve para todas las superficies.
Un truco doméstico que circula por internet propone usar una bola de papel de aluminio humedecida para eliminar pequeñas manchas de óxido en determinados objetos metálicos, especialmente en superficies cromadas. Según explica La Opinión de Zamora, el método aprovecha un material que suele haber en cualquier cocina y que, al mojarse, actúa como un abrasivo suave capaz de desprender parte del óxido superficial sin necesidad de productos específicos.
El procedimiento es sencillo: se corta un trozo de papel de aluminio, se arruga hasta formar una pequeña bola y se humedece ligeramente con agua. Después se frota con suavidad la zona oxidada, se retiran los residuos con un paño húmedo y se seca bien la superficie.
La propia fuente subraya, sin embargo, que no es un recurso válido para todas las superficies. El aluminio puede dejar arañazos o dañar determinados acabados, por lo que no se recomienda en grifos lacados, metales pintados, cromados deteriorados ni materiales delicados. Antes de probarlo conviene revisar las indicaciones del fabricante y hacer una prueba en una zona poco visible.
El método, en cualquier caso, solo sirve para manchas leves. No sustituye los tratamientos específicos cuando la corrosión es profunda ni permite recuperar un cromado que ya se ha desprendido.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.