El SIPCA documenta la memoria de casi un centenar de pueblos abandonados
El SIPCA documenta la memoria y el patrimonio de casi un centenar de pueblos abandonados del Pirineo y el Prepirineo aragonés.
La nueva sección del Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA) reúne la memoria y el patrimonio de casi un centenar de núcleos abandonados de las Cinco Villas, La Jacetania, Alto Gállego y Sobrarbe. La plataforma, impulsada al amparo de la Ley de Patrimonio Cultural de Aragón de 2020, es fruto de seis años de trabajo de campo coordinado por el Instituto de Estudios Altoaragoneses.
El proyecto pretende dejar constancia de localidades como Ainielle, Tiermas, Ruesta, Sasé o Escartín, afectadas por el éxodo rural y el deterioro de sus edificios. El desmantelamiento del medio rural aragonés se intensificó entre 1955 y 1980, debido a la mecanización del campo, la centralización de los servicios y una ordenación territorial que dejó numerosos valles sin población estable.
El SIPCA ofrece una visión que va más allá de un inventario arquitectónico e incorpora iglesias, bordas, fuentes y lavaderos, pero también las vivencias de quienes habitaron estos lugares. La plataforma prevé además mapear cerca de doscientos núcleos más.
Una de las novedades es la incorporación de grabaciones y testimonios sonoros para conservar los recuerdos y facilitar el acceso a estos relatos. De este modo, el patrimonio se documenta también a través de la experiencia de las comunidades que mantienen vínculos con los pueblos.
La iniciativa cuenta con el respaldo de colectivos vecinales que trabajan por conservar localidades como Susín y Escartín. Para el conjunto de Aragón, también para quienes viven en Zaragoza y quieren conocer la historia del territorio, el proyecto ofrece una herramienta para preservar la memoria de unos pueblos cuyo abandono ha dejado una profunda huella.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.