Los barrios de Zaragoza que aspiran a ser distritos gastronómicos
Varios barrios de Zaragoza aspiran a convertirse en distritos gastronómicos. Así lo defiende la hostelería local, que apuesta por el consumo de proximidad.
Zaragoza explora la fórmula de los distritos gastronómicos, espacios urbanos donde restaurantes, mercados, productores y comercios especializados se complementan para crear una experiencia que va más allá de comer. Según el reportaje de El Periódico de Aragón, la ciudad ya tiene varios escenarios para imaginar un mapa gastronómico propio, desde las zonas de tapeo consolidadas hasta nuevos polos de restauración.
Uno de los focos principales está en el entorno de San Francisco y Universidad. En la calle Pedro Cerbuna se concentra una oferta orientada al público joven y universitario, mientras que en la calle Bruno Solano y alrededores conviven negocios tradicionales, como Casanova Bar, con propuestas más contemporáneas, como Vita Taberna Gastronómica o Figari.
La Almozara también vive una revitalización, combinando establecimientos de toda la vida, como el Cervino o el Chicago, que se ha reformado recientemente, con la llegada de nuevos negocios como Gilda. Por su parte, el entorno de Juan Carlos I, Gómez Laguna y el centro comercial Aragonia está ganando oferta de restaurantes, y San José mantiene puntos de referencia en los paseos de Sagasta y María Moliner, el paseo de Rosales y el parque Miraflores.
El reportaje destaca que la pandemia cambió los hábitos de consumo: ha ganado peso el consumo de proximidad frente a desplazarse al centro o al Casco Histórico. Según explica Femia, gerente de la Asociación Profesional de Empresarios de Cafés y Bares de Zaragoza, en la cena habitual entre semana se valora más el establecimiento del propio barrio, aunque los fines de semana la tendencia puede ser distinta.
Femia considera que Zaragoza no necesita modelos externos para reivindicar su identidad gastronómica. Entre sus argumentos cita la relación calidad-precio, "ya que podemos competir con cualquier destino gastronómico", y una despensa amplia gracias a la variedad de productos de Aragón y de la provincia de Zaragoza.
El reto pendiente, según el mismo responsable, es proyectar ese potencial al exterior. En ese sentido menciona el Concurso Oficial de Tapas de Zaragoza y Provincia, el más antiguo de España, como herramienta para descubrir nuevos establecimientos. "No tenemos que compararnos con nadie, sino creernos que tenemos grandes profesionales, grandes productos y una gran trayectoria", añade.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.