Sanidad no financia aún los nuevos fármacos contra el alzhéimer
Sanidad no financia lecanemab y donanemab, tratamientos contra el alzhéimer que cuestan entre 50.000 y 60.000 euros en la privada.
Entre 85.000 y 100.000 personas con alzhéimer en fase inicial podrían ser candidatas en España a recibir lecanemab o donanemab, dos fármacos que ralentizan la progresión de la enfermedad. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad mantiene cerrada, por ahora, la negociación con las comunidades autónomas para incorporarlos a la financiación pública.
El neurólogo Juan Fortea, director de la Unidad de Memoria del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, calcula que finalmente serían muchos menos los pacientes tratados, porque deben cumplir criterios clínicos estrictos. Entre ellos, encontrarse en una fase inicial, no tener más de una copia del gen APOE4 y no haber sufrido más de cuatro microhemorragias cerebrales. En España, cerca de 800.000 personas tienen alzhéimer.
Desde este verano, el acceso a estos medicamentos solo es posible en clínicas privadas. El tratamiento dura 18 meses y cuesta entre 50.000 y 60.000 euros, incluyendo el fármaco y las pruebas de control. Pacientes, médicos y entidades como Ace Alzheimer Center Barcelona reclaman que el sistema público asuma su coste, al considerar que el precio genera desigualdades entre quienes pueden pagar y quienes no.
El lecanemab y el donanemab actúan sobre la proteína beta amiloide y son los primeros fármacos que modifican el curso del alzhéimer. Según la evidencia científica citada por los especialistas, reducen el deterioro cognitivo un 30%. Francia, Holanda y Escocia tampoco los financian, mientras que Alemania los administra en la sanidad pública y negocia el precio posteriormente.
El doctor Fortea sostiene que financiar estos tratamientos podría ser más coste-efectivo que asumir las consecuencias de las fases avanzadas, incluidos los costes de los cuidadores. También advierte de que los médicos afrontan un problema moral al tener que explicar a los pacientes que existe una opción terapéutica, pero que solo pueden acceder a ella en la sanidad privada. La reclamación afecta al conjunto de España, también a las familias de Aragón y Zaragoza que puedan encontrarse ante un diagnóstico en fase inicial y cumplan los criterios médicos.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.