Sánchez promete contundencia tras el choque de trenes en Urda y decreta tres días de luto
Sánchez promete contundencia tras el choque de trenes en Urda, con 68 fallecidos y tres días de luto oficial, recordando el accidente de Adamuz.
Pedro Sánchez ha prometido «contundencia» si se confirma que hubo fallos en el sistema o negligencias en el accidente mortal provocado por el choque de dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo). Desde la zona del siniestro, el presidente del Gobierno ha asegurado: «Vamos a llegar hasta el final». Según sus palabras, si hubo negligencias «se sabrá» y, si hubo fallos en el sistema, «se responderá con toda contundencia». El mensaje deja abierta la puerta a una petición de responsabilidades políticas o dimisiones.
Sánchez ha reconocido que, tras dos accidentes ferroviarios mortales en apenas nueve meses, es necesario «reforzar aún más la seguridad para volver a reconstruir la confianza» en el sistema de alta velocidad. Ha admitido que «no es asumible para un país como España sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año». Además, ha señalado que el origen de los dos accidentes «nada tiene que ver», aunque ha precisado que las conclusiones corresponden a la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios, a la justicia y a la investigación que realicen Adif y Renfe.
El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial a partir de esta medianoche, como ya ocurrió tras el accidente ferroviario de Adamuz. Durante ese periodo, la bandera nacional ondeará a media asta en los edificios públicos, en las representaciones y misiones en el exterior y en los buques de la Armada. Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha elevado a 68 el número de fallecidos en el accidente de Urda.
Los servicios sanitarios han atendido a más de un centenar de heridos. Un total de 58 permanecen hospitalizados: 15 en estado crítico o nivel rojo según el triaje y 43 de gravedad, según datos provisionales. En los pabellones habilitados o centros de salud de Urda y Consuegra se atendió a medio centenar de heridos leves, y se han producido siete altas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha vinculado la tragedia a una decisión que calificó de «inexplicable», adoptada en el centro de control de Adif en Atocha (Madrid): autorizar la circulación del AVE de Renfe a velocidad normal, y no reducida por precaución, pese a que el sistema de seguridad de las vías estaba fuera de servicio por un fallo informático y a que un tren de Iryo permanecía detenido por razones aún desconocidas.
Sánchez se reunió en el Puesto de Mando Avanzado con los equipos de emergencia, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y por García-Page. Desde el Ejecutivo subrayan que la prioridad es atender a las víctimas y garantizar la máxima coordinación entre administraciones.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.