Algeciras, territorio clave en la historia defensiva de Gibraltar
La historia defensiva de Gibraltar está ligada a Algeciras, cuyos territorios fueron incorporados a la plaza por Enrique IV en 1462.
La historia de las fortificaciones de Gibraltar está estrechamente vinculada a Algeciras y al control del Estrecho. El texto recuerda que, tras la conquista castellana de Gibraltar en 1462, el rey Enrique IV incorporó la plaza a la Corona de Castilla y le concedió los territorios que habían pertenecido a Algeciras.
El relato sitúa los primeros orígenes de la fortificación gibraltareña hacia 1160, durante el periodo almohade, y repasa las sucesivas etapas nazarí, meriní y castellana. Tras la pérdida de Algeciras y hasta la toma de Gibraltar por los nazaríes de Granada en 1374, los meriníes desarrollaron una intensa actividad defensiva para consolidar el Peñón como cabeza de puente en la península ibérica.
Durante el siglo XIV, Gibraltar fue escenario de enfrentamientos ligados al dominio del Estrecho. En 1333, el emir meriní Abd-al-Malik cruzó la zona con un gran ejército y tomó la plaza después de la rendición de su alcaide, Vasco Pérez de Meyra, pese a que Alfonso XI ya acudía en su auxilio. Los castellanos habían establecido sus campamentos en el istmo, los Arenales Colorados y la parte alta de la montaña.
El sistema defensivo del frente norte se apoyaba en murallas, torres, baluartes, fosos y puertas fortificadas. Entre sus elementos figuraban la Muralla de San Bernardo, la Puerta de España y los baluartes de San Pablo y San Pedro, unas defensas que fueron reforzadas durante los siglos XVI y XVII por ingenieros militares al servicio de la Monarquía Hispánica.
Estas fortificaciones resistieron inicialmente el ataque de agosto de 1704, cuando fuerzas inglesas y holandesas al mando del príncipe de Hesse-Darmstadt aislaron Gibraltar por tierra. Según Thomas James, participaron 1.800 soldados. La plaza terminó rindiéndose por razones que el texto desvincula de un asalto frontal: contaba con defensas en buen estado, aunque su guarnición era reducida, con unos 100 soldados y 300 milicianos locales.
La conquista de Gibraltar por fuerzas leales al archiduque Carlos de Austria abrió la etapa británica de la historia del Peñón. El artículo destaca que, durante el siglo XVIII, los británicos mejoraron los conjuntos defensivos levantados en la etapa española, dentro de una evolución militar que afectó a un enclave decisivo para el control del Estrecho y vinculado históricamente a Algeciras.
Información elaborada a partir de Europa Sur.