La Guardia Civil de Algeciras, bajo estrictas normas en 1860
Las normas de la Guardia Civil en 1860 regulaban la vida personal de sus agentes y sus servicios en el puesto de Algeciras.
El puesto de la Guardia Civil de Algeciras ya destacaba por sus servicios en 1860, cuando el Instituto aplicaba normas muy estrictas a la vida personal de sus miembros y a la elección de sus esposas.
El Boletín Oficial de la Guardia Civil publicó el 16 de junio de aquel año la distribución provincial de una plantilla nacional de 10.500 efectivos: 9.060 de Infantería y 1.440 de Caballería, con 1.300 caballos. Cádiz contaba con 330 agentes, 272 de Infantería y 58 de Caballería, además de 52 caballos.
El 21 de junio, el teniente general Isidoro de Hoyos Rubín de Celis dictó la Circular número 59, que prohibía a los guardias prestar servicio en su localidad de nacimiento, en la de su esposa o en el partido judicial de ambas. La medida buscaba preservar la autoridad moral de los agentes y evitar que los vínculos familiares o de amistad afectaran a su labor.
Dos días después, la Circular número 60 insistía en que los guardias que quisieran casarse debían hacerlo con mujeres de conducta intachable. Los mandos tenían que elaborar informes reservados sobre la conducta y los antecedentes de las futuras contrayentes antes de tramitar las solicitudes de matrimonio.
La documentación también recoge varios servicios realizados en el Campo de Gibraltar. El Boletín número 98, de 8 de agosto de 1860, atribuyó al sargento segundo Pedro Martínez, comandante del puesto de Algeciras, y a los guardias Antonio de los Santos, Juan Díaz y Manuel Álvarez, la captura de dos prófugos y un desertor del presidio de la Carraca.
En el Boletín número 102, de 8 de septiembre, se informó además de que el comandante del puesto y el guardia segundo Juan Moreno detuvieron en las inmediaciones de Algeciras a un paisano acusado de herir gravemente a otra persona. El detenido quedó a disposición de la autoridad correspondiente.
Información elaborada a partir de Europa Sur.