El fondeadero de la Isla Verde mantuvo viva la relación marítima de Algeciras
El fondeadero de la Isla Verde permitió el uso marítimo de Algeciras tras la destrucción de su puerto y antes de la recuperación urbana del siglo XVIII.
Algeciras perdió su puerto tras la destrucción de la ciudad por los nazaríes en torno a 1379, pero el fondeadero situado entre la Isla Verde y la desembocadura del río de la Miel siguió siendo utilizado por distintas flotas durante casi cuatro siglos.
Según la documentación histórica recopilada por Europa Sur, el canal de acceso al puerto fue cegado para impedir su uso militar y comercial. La erosión y el arrastre de materiales terminaron de colmatarlo, dejando inutilizadas las antiguas instalaciones portuarias hasta el siglo XVIII.
Los antiguos términos de Algeciras comenzaron a repoblarse después de su incorporación al concejo de Gibraltar en 1462 y del repartimiento de tierras ordenado por los Reyes Católicos en 1502. Los protocolos notariales citan cortijos, cultivos, actividades ganaderas y pesqueras en zonas como la vega del río de la Miel y los alrededores de las murallas, aunque no constan nuevas estructuras portuarias.
El fondeadero de la Isla Verde fue utilizado en los siglos XV, XVI, XVII y hasta la segunda década del XVIII para protegerse de temporales, vigilar el Estrecho y Gibraltar o tomar agua en el cercano río. En 1409, la flota castellana de Alonso Enríquez recurrió a este abrigo durante una fuerte tormenta y sus embarcaciones permanecieron varios días junto a la isla.
El ingeniero Jorge Próspero de Verboom describió el lugar tras su llegada a la renacida Algeciras en septiembre de 1721. En un plano de 1724 no aparece ningún muelle, pero sí el fondeadero natural entre la Isla Verde y el río de la Miel. En su informe de 1726 destacó la protección frente a los vientos, la profundidad y las condiciones del espacio para acoger embarcaciones de distinto tamaño.
Información elaborada a partir de Europa Sur.