La vida cotidiana de Algeciras en los documentos de su pasado municipal
Documentos del siglo XIX repasan viviendas, vecinos, ganadería y el alumbrado de Algeciras.
La historia de Algeciras del siglo XIX aparece reflejada en varios documentos que recogen propiedades, litigios familiares y la vida cotidiana de sus vecinos. Entre ellos figura Joaquín de Robledo y Antezano, vecino de la ciudad y relacionado con el federalista Roque Barcia, cuya vivienda se encontraba junto a la Casa Consistorial, en la calle Alonso XI, antes Imperial, número 10.
La casa, conocida popularmente como Casa de los Muñecos, tenía dos cuerpos, mirador, torre, azoteas, patios, cuadra, pozos, aljibes y dos accesos, uno por Alonso XI y otro por la actual calle Sagasta. Fue adquirida en 1880 por los hermanos José y Emilio Santacana y pasó en 1908 a manos de Dolores Patiño Lodeiro, viuda de José Santacana y Mensayas.
La documentación también aborda un proyecto de canal de riego en Los Barrios, con aguas del río de las Cañas y la garganta del Raudal. El Ayuntamiento barreño se opuso al considerar que podía perjudicar a la ganadería al reducir el agua disponible para los animales durante el verano.
El texto explica que el ganado vacuno necesitaba acceder a ríos y gargantas para protegerse de los insectos conocidos como la Cuca y el tábano. En Algeciras, esta problemática tenía especial incidencia en Getares y la dehesa de Las Abiertas, donde el arroyo que desemboca en la zona central de la playa recibe desde antiguo el nombre de Arroyo del Tábano.
Mientras tanto, los documentos judiciales reflejan asuntos de vecinos de Algeciras, como una testamentaría promovida por José María Camacho Llanera y un poder otorgado por María y Sebastiana Arjona Camacho. Sus maridos eran Cristóbal Gamboa Giménez, velonero, y Miguel García Gómez, panadero y empleado municipal.
La vivienda de los Arjona Camacho, situada en el número 7 de la calle Muro, tenía seis habitaciones y dos patios. Años después fue vendida por sus herederos y parte de ella se incorporó a la conocida como fábrica de la luz, vinculada a la Sociedad Anónima de Alumbrado de Algeciras. El relato recuerda así una ciudad todavía anterior a la llegada generalizada del alumbrado moderno a los hogares.
Información elaborada a partir de Europa Sur.