Un ingeniero del LZB explica la seguridad ferroviaria tras los accidentes de Urda y Adamuz
El ingeniero que implantó el LZB en 1992 explica la seguridad ferroviaria tras los accidentes de Urda y Adamuz y reclama renovar la red.
El ingeniero aeroespacial Antonio Martín Carrillo, uno de los pioneros en la implantación del sistema de seguridad LZB en España, ha ofrecido explicaciones sobre la seguridad ferroviaria y el estado de la infraestructura tras el accidente de Urda (Toledo), que ha dejado 69 víctimas mortales, y el ocurrido en Adamuz en enero. Ambos siniestros han aumentado la inquietud de los pasajeros ante la posibilidad de viajar en tren.
Martín Carrillo participó en 1992 en la puesta en marcha de este sistema de señalización y protección, utilizado por primera vez en Alemania en los años setenta. El LZB se empleó en la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla, trayecto que supuso el inicio del AVE con motivo de la Exposición Universal de aquel año.
Preguntado durante la última semana en distintos programas de televisión sobre la pérdida de suministro eléctrico si un tren se detiene, el experto aseguró que "quedarse a oscuras no significa necesariamente que exista riesgo de choque con otro convoy". Según explicó, esta interrupción puede deberse a que el tren se haya desenganchado de la catenaria, el sistema aéreo que le suministra energía desde la parte superior. De ahí su frase: "Si se va la luz en un tren es buena señal, significa que no van a acercarse trenes alrededor".
En Mañaneros 360, Martín Carrillo se mostró sorprendido y consternado por lo sucedido en Toledo y cuestionó que un tren pueda ocupar una vía en la que ya circula o se encuentra detenido otro convoy. "Es imposible que ocurra lo que ha ocurrido, no es posible que se invada una vía cuando hay otro tren sobre ella", afirmó, señalando un punto que considera clave para esclarecer el accidente.
El ingeniero también puso el foco en el estado de la red y en la necesidad de renovar sus sistemas. Recordó que el LZB está instalado en toda la línea Madrid-Sevilla, único tramo donde está operativo, y lo calificó como una tecnología alemana "súper probada", aunque reconoció que es antigua. Según indicó, algunas compañías ya la consideraban al final de su vida útil y en determinados tramos había comenzado su sustitución por el ERTMS.
Martín Carrillo reclamó una renovación profunda del sistema ferroviario y subrayó la importancia del mantenimiento, además de mencionar la responsabilidad de las entidades públicas y de los organismos encargados de la red, entre ellos Renfe y Adif.
Información elaborada a partir de Diario de Almería.