Condenado un padre en Bilbao por amenazar a un menor de 15 años que se acercaba a sus hijos
La Audiencia de Bizkaia ratifica la condena de 270 euros a un padre que amenazó en Bilbao a un menor de 15 años con reventarle la cabeza.
La Audiencia Provincial de Bizkaia ha ratificado la sanción de 270 euros impuesta por un tribunal de instancia de Bilbao a un hombre por amenazar a un menor de 15 años con reventarle la cabeza si volvía a acercarse a sus hijos. El tribunal, eso sí, elimina la indemnización por daño moral que había fijado el juzgado, al no acreditarse un perjuicio que vaya más allá de la intranquilidad, el temor o el desasosiego propios de un incidente de este tipo.
Los hechos ocurrieron sobre las 7.30 horas del 16 de noviembre de 2024, en la estación de Euskotren de la capital vizcaína. Según el relato recogido en la sentencia, todo comenzó cuando uno de los hijos del acusado llamó a su padre para decirle que el menor les estaba amedrentando. El hombre acudió al lugar y profirió la amenaza.
El procesado recurrió la primera sentencia. La Audiencia destaca que, en el juicio, el denunciado ofreció una versión sustancialmente coincidente con la del menor; la única discrepancia es que él niega haber pronunciado la expresión de que le iba a reventar la cabeza. El tribunal valoró también la declaración del menor, que fue persistente y coherente, así como la de sus padres, que relataron lo que su hijo les contó inmediatamente después de lo ocurrido.
Además, se constató que existían malas relaciones previas entre las partes. Por ello, el tribunal considera razonable concluir que el acusado pudo pronunciar la frase que se le atribuye.
La defensa alegó, de forma subsidiaria, que se trató de una expresión airada en un momento de tensión, sin relevancia penal. La Audiencia no lo comparte: considera que un adulto, padre de los menores con los que el denunciante tenía conflictos, dirigirse así a un menor que estaba solo supera el ámbito de una simple expresión de enfado. Según el tribunal, la frase exterioriza la amenaza de un mal futuro y resulta idónea para afectar a la tranquilidad del destinatario, que llegó a pensar que el denunciado podía cumplirla y agredirle.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).