Una camarera come una tostada sobrante y sus compañeras se la quitan a la basura
Una camarera pidió permiso para comer una tostada sobrante; sus compañeras se la quitaron y la tiraron. Un caso viral que moviliza a las redes.
Una camarera que trabaja en un bar pidió permiso a su encargado para comerse una tostada con jamón ibérico que había quedado sin servir tras un error en la barra. El encargado le dio su visto bueno y ella empezó a comerla durante su hora de desayuno, después de llevar en pie desde las 6:00 de la mañana.
Según el relato difundido por la cuenta @soycamarero en la plataforma X, las cocineras la increparon alegando que no tenía derecho a comer jamón ibérico, un producto que en la carta cuesta más de 3 €. Aunque la trabajadora explicó que el encargado la había autorizado, una de ellas justificó su actitud por el temor a una reprimenda por culpa de las cámaras de seguridad.
Sin preguntar, una cocinera le arrebató la tostada ya mordida y la tiró directamente a la basura. En su lugar le dieron otra más barata, de pavo. Las imágenes reflejan el susto de la empleada al ver cómo se desechaba comida en buen estado por una supuesta norma interna.
La publicación acumula más de 81.500 visualizaciones y la mayoría de usuarios ha mostrado su apoyo a la trabajadora y ha criticado la actitud de sus compañeras. Algunos comentarios señalaban que, si el encargado había dado su permiso, las cocineras no tenían autoridad para contradecirlo.
El caso pone de manifiesto algunos de los conflictos más habituales en la hostelería, donde el ritmo de trabajo y la presión generan roces entre sala y cocina, problemas con turnos, horarios y propinas, y jerarquías poco claras con órdenes contradictorias de los encargados.
Información elaborada a partir de Deia.