Una columna reivindica el cultivo de tomateras en casa como lección de paciencia y humildad
Un columnista del Diario de Cádiz defiende cultivar una tomatera en casa como lección de paciencia, humildad y gratitud.
Un columnista del Diario de Cádiz relata en su artículo «Malas hierbas» su experiencia como hortelano aficionado tras leer El sentido del campo, de Julio Llorente. Explica que, siguiendo la idea de ese libro, decidió plantar varias tomateras en la terraza de su casa, y que el proceso le ha enseñado paciencia y admiración por los misterios de la naturaleza.
El autor recuerda que Marià Manent ya había destacado las virtudes del tomate en su diario, con la ocurrencia de que si los anarquistas catalanes tuvieran una tomatera cada uno, el anarquismo desaparecería. Según el columnista, la cosecha propia, comida con aceite y jamón, le ha hecho valorar el tomate por encima de otros productos de la despensa.
La parte más reflexiva del texto gira en torno a las malas hierbas que han brotado entre las losas de la terraza. El autor las describe como plantas indeseadas pero llenas de vitalidad, que crecen con las gotas sobrantes del riego, y las usa como metáfora de lo que ocurre en la sociedad y en el interior de cada persona. Según su relato, cuidar un cultivo obliga a arrancar hierbas y a tratar plagas de forma constante.
El artículo concluye con una invitación a los lectores a plantar una tomatera, incluso con poco espacio, y defiende la idea de Llorente de que no puede haber cultura sin agricultura. Se trata de un texto de opinión de ámbito provincial, sin datos locales de Cádiz concretos más allá de su publicación en el diario gaditano.
Información elaborada a partir de Diario de Cádiz.