La fauna del puerto de Cartagena revela sus movimientos y amenazas
La UMU estudia la biodiversidad del puerto de Cartagena, con más de 700 aves anilladas y nuevas amenazas para especies protegidas.
Un proyecto de la Universidad de Murcia (UMU) para la Autoridad Portuaria de Cartagena está siguiendo desde 2024 la biodiversidad del entorno portuario mediante anillamientos, cámaras automáticas y dispositivos GPS. El estudio ha registrado más de 700 aves anilladas hasta la primavera de 2026, más de 500 de ellas en la isla de Escombreras.
El trabajo lo desarrolla el grupo de Ecosistemas Mediterráneos (Ecomed), del Departamento de Ecología e Hidrología de la UMU. En octubre de 2025 se anillaron en Escombreras 166 ejemplares de 16 especies. Los investigadores consideran que la isla, próxima a la zona terrestre y colindante con la ZEPA de la sierra de la Fausilla, es un punto relevante para las aves migratorias.
Las recapturas han permitido comprobar que algunas aves utilizan la isla para recuperar reservas durante sus desplazamientos. Una curruca zarcera anillada en abril de 2026 aumentó su peso hasta un 15%. Además, las cámaras detectaron en 2025 un camachuelo trompetero, sin registros en el entorno portuario desde 1999, y un torcecuello euroasiático, del que no había observaciones ni capturas previas en esa zona.
El entorno portuario incluye diez espacios naturales de la Red Natura 2000 y cuatro zonas de especial protección para las aves. En sus islas crían especies amenazadas como el cormorán moñudo, vulnerable, y la pardela cenicienta mediterránea y el paíño europeo, considerados en peligro de extinción. Sin embargo, los datos preliminares apuntan a una evolución desfavorable para el cormorán moñudo y el halcón peregrino, que han dejado de nidificar en algunos lugares o han fracasado en otros intentos.
Los investigadores citan como posibles factores la navegación recreativa, la pesca deportiva, las actividades militares y los frecuentes temporales marítimos registrados desde enero de 2026, aunque no establecen una causa única demostrada. También señalan la contaminación lumínica como un posible impacto vinculado directamente al puerto.
El seguimiento muestra asimismo que algunas rapaces alternan espacios naturales y zonas industriales. Un búho real equipado con un emisor se mueve principalmente por la sierra de la Fausilla, pero también frecuenta las áreas industriales próximas a la dársena de Escombreras. La instalación de cajas nido para rapaces, con la colaboración de la Autoridad Portuaria y ERSHIP, ya ha permitido que algunas parejas saquen adelante a sus polluelos.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.