La huelga del metal vuelve a bloquear accesos en Cartagena con barricadas y tensión en Navantia
Nuevos cortes, barricadas y tensión con la Policía en los accesos a Navantia y Escombreras. Patronal y sindicatos se reúnen hoy en la OMAL.
La huelga indefinida del metal en la Región de Murcia afronta este miércoles su segunda jornada con nuevos cortes de tráfico, barricadas y momentos de tensión entre los piquetes y la Policía Nacional en Cartagena. Los trabajadores han vuelto a movilizarse desde primera hora para bloquear los principales accesos a las zonas industriales, en protesta por el bloqueo de la negociación del convenio colectivo.
Los manifestantes están levantando barricadas con quitamiedos de las carreteras y piedras para impedir la entrada de vehículos a las instalaciones industriales, lo que complica la circulación por las principales vías de acceso a los centros de trabajo. Uno de los puntos de mayor tensión se ha registrado a primera hora en los accesos al astillero de Navantia, donde se produjeron enfrentamientos entre los piquetes y agentes de la Policía Nacional.
Las movilizaciones siguen a una primera jornada marcada por incidentes en distintos puntos de la Región, especialmente en Cartagena. En el Valle de Escombreras, los antidisturbios llegaron a utilizar pelotas de goma y gases lacrimógenos durante los enfrentamientos con los piquetes, mientras los trabajadores cortaron carreteras y levantaron barricadas en los accesos industriales.
Patronal y sindicatos tienen este miércoles, a las 17.00 horas, una nueva oportunidad para resolver el conflicto en una reunión en la Oficina de Mediación y Arbitraje Laboral (OMAL). El último encuentro, celebrado el lunes y prolongado durante más de diez horas, terminó sin acuerdo. La huelga, convocada por CCOO, UGT y USO, afecta a unos 35.000 trabajadores de 8.500 empresas de la Región. Los sindicatos reclaman mejoras salariales y laborales, avances en el convenio y mayores garantías para los empleados de las empresas auxiliares.
La patronal Fremm pidió el martes la suspensión de la huelga y reclamó sanciones por las concentraciones ante su sede y su centro de formación en Murcia, que calificó de ilegales. Recuerda su disposición a negociar y que en julio se alcanzó un preacuerdo con una subida salarial del 15% en cuatro años, que finalmente no prosperó.
El delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, remitió el martes una carta a Fremm instándola a reanudar las conversaciones con los sindicatos. Según el escrito, las negociaciones deben retomarse «con voluntad efectiva de alcanzar un acuerdo», y advirtió de que la actuación policial «no puede sustituir a la negociación colectiva».
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.