La identidad del personaje enterrado en la Torre Ciega sigue siendo un misterio
La inscripción de la Torre Ciega identifica a un Tito Didio, pero no prueba que fuera el célebre cónsul romano ni que esté enterrado allí.
La Torre Ciega, uno de los monumentos romanos más antiguos y menos conocidos de Cartagena, mantiene abierta la incógnita sobre la identidad exacta de la persona enterrada en ella. Durante generaciones se ha relacionado el mausoleo con Tito Didio, cónsul romano y gobernador de Hispania Citerior, aunque la evidencia disponible apunta a que pudo tratarse de otro miembro de la familia.
La principal pista es una inscripción, hoy prácticamente desaparecida pero conservada en transcripciones antiguas y catalogada como CIL II 3462. Su lectura identifica a «T. Didius P. f. Cor.», es decir, Tito Didio, hijo de Publio y perteneciente a la tribu Cornelia.
El conocido general romano Tito Didio, que fue cónsul en el año 98 a. C. y dirigió campañas contra los celtíberos, aparece en las fuentes como hijo de Tito y nieto de Sexto. La diferencia entre ambas filiaciones hace pensar que el personaje de la Torre Ciega y el célebre militar fueron dos personas distintas, salvo que una futura revisión de la inscripción aporte nuevos datos.
También existen dudas cronológicas. El cónsul murió en Italia hacia el año 89 a. C., durante la Guerra Social, mientras que los estudios arqueológicos sitúan la construcción de la Torre Ciega en la segunda mitad del siglo I a. C., después de su muerte. No hay pruebas que confirmen que sus restos fueran trasladados hasta Carthago Nova.
Una posibilidad es que el enterrado fuera un hispano vinculado al círculo de Tito Didio o favorecido por él, que adoptara el nombre de la familia romana. La Torre Ciega se levantó junto a una de las vías de salida de la ciudad, en una zona de necrópolis, y su monumentalidad reflejaba la posición social del difunto en la Carthago Nova republicana.
El monumento, conocido desde hace siglos por historiadores como Cascales, Montanaro, Mayans, Flórez y el conde de Lumiares, sigue formando parte del patrimonio romano de Cartagena. Aunque se conoce el nombre de su ocupante, la falta de información definitiva sobre quién fue mantiene vivo el misterio en torno a la Torre Ciega.
Información elaborada a partir de La Verdad.