La limpieza frena el deterioro de la antigua cárcel de San Antón de Cartagena
Isen limpia la antigua cárcel de San Antón de Cartagena mientras prepara un proyecto de rehabilitación aún sin fecha de obras ni licencia.
Isen ha retirado basura, matorrales, colchones y restos que evidenciaban la presencia de al menos un okupa en la antigua cárcel de San Antón de Cartagena. La limpieza interior permitió sacar dos contenedores de residuos del inmueble, cuya rehabilitación como centro de formación sigue sin fecha clara.
El edificio, adquirido por Isen al Hospital Perpetuo Socorro en 2023 por 1,1 millones de euros, permanece sin uso desde 2010. La institución está en contacto con el Ayuntamiento de Cartagena y confía en entregar el proyecto a la Concejalía de Urbanismo antes de que termine el año.
Después de presentar el proyecto todavía será necesario obtener el visto bueno municipal y la licencia de obra. Fuentes de Isen esperan contar con novedades «en un mes o mes y medio», aunque no han concretado cuándo podrían comenzar los trabajos.
La actuación contempla nuevas aulas en las zonas disponibles del recinto y la conservación de elementos protegidos, como el antiguo pabellón de reclusos, el cerramiento y las oficinas. El cambio del suelo a uso educativo ya ha permitido avanzar en la tramitación administrativa.
El inmueble ocupa un perímetro de 5.225 metros cuadrados y cuenta con una edificabilidad de 3.320. En el exterior todavía son visibles pintadas, farolas rotas, desconchones y daños en las torres de vigilancia, además de deterioros provocados por actos vandálicos.
Construida en 1929, la cárcel funcionó como centro de reclusión entre 1936 y 2002 y después acogió a presos en régimen abierto hasta 2010. El centro formativo prevé instalar allí parte de su oferta académica privada, adscrita a la Universidad de Murcia.
Información elaborada a partir de La Verdad.