El corte de trenes deja un puente de Todos los Santos muy flojo en el casco histórico de Córdoba
El corte de la alta velocidad tras la tragedia de Urda deja un puente de Todos los Santos muy flojo en Córdoba, con menos turistas y caídas de ventas.
El puente de Todos los Santos ha sido mucho más tranquilo de lo habitual en el casco histórico y el centro de Córdoba, con menos turistas y caídas notables en las ventas de los negocios. El cierre de la alta velocidad entre Andalucía y Madrid, y por extensión con buena parte del resto de España, tras la tragedia ferroviaria de Urda, ha dejado un ambiente muy alejado del que suele registrarse en estas fechas.
En el bar Correo, uno de sus camareros asegura que el puente ha sido «mucho más tranquilo» de lo normal y «muy, muy lejos» del del año pasado. Según explica, estos días han trabajado «como un fin de semana normal de noviembre», cuando el festivo de Todos los Santos es habitualmente uno de los más fuertes del año.
La trabajadora de la Oleoteca, María del Carmen Serrano, calcula que sus ventas han pasado de unos 3.000 euros hace un año a alrededor de 1.000 euros en estas fechas. Considera la situación «muchísimo peor» que tras lo ocurrido en Adamuz y reclama ayudas para amortiguar el golpe al sector. Señala que las catas, muchas gestionadas por touroperadores privados, apenas han sufrido cancelaciones.
Desde la agencia de visitas guiadas Woow Córdoba, Noelia Milo describe el puente como «malo», aunque reconoce que «podría haber sido peor». Indica que la clientela se ha concentrado sobre todo en andaluces que llegaron en coche, mientras que el turismo nacional, especialmente el procedente de Madrid, ha caído mucho, y que se han producido numerosas cancelaciones de última hora. Mauro Novo, de la taberna Ágora Mezquita, coincide en que hubo días «bastante flojos», y Carmen González, propietaria de una tienda de recuerdos, estima una pérdida de «entre un 30 y un 35%» de negocio respecto al año anterior.
En el Patio de los Naranjos y la Judería había turistas, pero con un ambiente muy inferior al habitual. Varios visitantes relataron que optaron por el coche o por BlaBlaCar tras la cancelación de sus trenes, aunque, según sus testimonios, lo hicieron por cuestiones prácticas y de coste, como que ya tenían alojamiento pagado o que el tren resultaba demasiado caro para grupos numerosos.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.