Luz verde ambiental al parque eólico Las Quinientas tras reducir a cinco sus aerogeneradores
El Gobierno da luz verde ambiental al parque eólico Las Quinientas en Cádiz tras reducir a cinco sus aerogeneradores para proteger aves y murciélagos.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha dado luz verde a la declaración de impacto ambiental del parque eólico Las Quinientas, un proyecto de BRUC entre Puerto Real y Jerez de la Frontera (Cádiz). La resolución, publicada este lunes 2 de noviembre en el BOE, permite avanzar en la tramitación de una instalación de 33 MW que complementará la planta fotovoltaica del mismo nombre, aunque obliga al promotor a aplicar severos controles para proteger aves y murciélagos. El visto bueno llega tras reducir el número de aerogeneradores de 11 a cinco, lo que bajó la potencia inicial de 72,6 MW.
Cada aerogenerador tendrá 6,6 MW y una altura máxima de 228,5 metros hasta la punta de la pala. La electricidad se evacuará mediante una línea subterránea de 30 kV de unos 23,5 kilómetros, que conectará con la subestación Ampliación SET Cartuja II, en Jerez de la Frontera. El objetivo es compartir infraestructura y complementar la generación solar de la planta Las Quinientas, ya en funcionamiento.
La protección de la avifauna ha sido el principal obstáculo ambiental. Los estudios identificaron 34 especies de aves planeadoras en el entorno, entre ellas el águila imperial ibérica, el milano real, el águila perdicera, el águila pescadora, la cigüeña negra y el aguilucho cenizo, y registraron 2.649 situaciones de riesgo potencial de colisión. La resolución reconoce que, pese a la reducción de turbinas, persisten riesgos para especies amenazadas, por lo que exige sistemas automáticos de detección de aves con visión artificial e inteligencia artificial, complementados con observadores que puedan ordenar paradas preventivas, y prevé paradas cautelares o definitivas e incluso el desmantelamiento de turbinas si se producen colisiones reiteradas.
Los murciélagos son otro punto sensible: se han identificado diez especies en la zona, seis de ellas incluidas en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas. Para reducir el riesgo, los cinco aerogeneradores deberán permanecer parados entre el 1 de mayo y el 31 de octubre, cuando el viento sea inferior a 6 metros por segundo a la altura del rotor, no llueva ni haya niebla y la temperatura supere los ocho grados.
El documento también califica de severo el impacto paisajístico durante la explotación, por la altura de las turbinas y su visibilidad desde amplias zonas de campiña, por lo que exige acabados mates y no reflectantes y la restauración de los terrenos alterados. La línea soterrada atraviesa dos veces la Zona Especial de Conservación Salado de San Pedro, y los informes concluyen que, con las medidas exigidas, no se compromete de forma apreciable la integridad de los espacios de la Red Natura 2000 afectados.
Por último, el promotor deberá financiar un programa de vigilancia ambiental que abarque desde antes de las obras hasta el desmantelamiento, con informes semestrales los dos primeros años de explotación y anuales a partir del tercero. Aunque se trata de un proyecto de la provincia de Cádiz, su relevancia para Córdoba es la de un referente sobre cómo se conjugan la expansión de las renovables y la protección de la fauna en Andalucía.
Información elaborada a partir de El Día de Córdoba.