Bizilagunekin pide renunciar a la candidatura de Donostia para el Mundial 2030
Bizilagunekin pide retirar la candidatura de Donostia para el Mundial 2030 por el riesgo de agravar la turistificación y la presión sobre la vivienda.
La plataforma Bizilagunekin ha pedido a las instituciones que renuncien a la candidatura de Donostia para acoger partidos del Mundial de fútbol masculino de 2030, una propuesta conjunta con Bilbao, por el riesgo de agravar la turistificación de la ciudad. El texto, publicado en Noticias de Gipuzkoa el 5 de noviembre de 2026, parte de las lecciones del Mundial que se acaba de celebrar en Estados Unidos, México y Canadá, marcado según el artículo por un elevado gasto público, gentrificación, denuncias de racismo y dudas sobre los intereses de la FIFA.
El artículo recoge ejemplos de otras sedes: en Ciudad de México, movimientos populares denunciaron el encarecimiento de la vivienda y el desplazamiento de vecinos; en Toronto, un informe de la auditoría municipal identificó deficiencias en transparencia, control del gasto y toma de decisiones; y en Estados Unidos, organizaciones de derechos humanos criticaron prácticas autoritarias, políticas migratorias duras y la cercanía entre la dirección del fútbol internacional y Trump. La Federación Noruega de Fútbol también denunció ante la FIFA cuestiones de gobernanza y conflictos de intereses.
Según el texto, desde que se presentó la candidatura para 2030, Bizilagunekin ha advertido de que el evento podría agravar problemas que, a su juicio, ya se sufren en Donostia: dificultades de acceso a la vivienda, mercantilización del espacio público, masificación y efectos en la vida cotidiana.
El artículo también denuncia una contradicción: las instituciones que presentaron la candidatura conjunta admiten exigencias de la FIFA como coste económico, nuevas inversiones, adaptación de normativas, exclusión del euskera, limitaciones para otros eventos y exenciones fiscales, y aun así mantienen la candidatura. Antes de la próxima visita de la FIFA a Donostia, el texto cuestiona si las instituciones creen realmente que el Mundial será beneficioso o si están condicionadas por grupos de interés turísticos, hosteleros, deportivos y económicos.
La plataforma sostiene que las instituciones deben anteponer la vida de la ciudadanía a las presiones económicas, y que renunciar al Mundial no sería un fracaso sino priorizar el bienestar vecinal. Para el 5 de diciembre anuncia un Día contra el Mundial en la calle, con el objetivo de analizar sus consecuencias y rechazar su celebración en la ciudad.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.