El bulo de Ricky Martin, la mermelada y el vídeo del danjiri japonés: cómo se propagan las falsedades
Una columna recuerda el bulo de Ricky Martin y la mermelada y reflexiona sobre los vídeos virales engañosos y la desinformación en redes sociales.
Una columna de opinión publicada por Noticias de Gipuzkoa recupera el episodio del programa Sorpresa, sorpresa en el que Ricky Martin aparecía escondido en un armario para sorprender a una fan, y que nunca llegó a emitirse tal como circuló después: el perro de la admiradora lamía mermelada de su entrepierna. El autor lo utiliza como punto de partida para reflexionar sobre cómo se propaga la desinformación.
El texto parte de una experiencia reciente del propio autor: su algoritmo de redes sociales le mostró una y otra vez un vídeo de un danjiri matsuri japonés, un desfile tradicional de carrozas en el que una de ellas vuelca al tomar una curva a gran velocidad. Los comentarios que acompañaban las imágenes hablaban de cabezas rodando y de cuerpos partidos en dos, pero el columnista afirma que, por más que miraba, solo veía un costalazo y personas caídas con la cabeza y las piernas en su sitio.
Según el artículo, los vídeos se multiplicaban con nuevos ángulos y con más comentarios que describían supuestas mutilaciones que el autor no lograba distinguir. Se pregunta si se trata de una ceguera preventiva, de torpeza tecnológica o de lo que se conoce como FOMO, la ansiedad por perderse algo que todo el mundo parece estar viendo.
La columna subraya que el episodio de Ricky Martin fue un bulo que, pese a no haber sucedido, llegó a ser comentado por casi todo el mundo durante los días siguientes. El texto plantea preguntas sobre quién lo inventó, cómo se difundió y por qué, y las traslada al caso del vídeo japonés, sin que el autor llegue a confirmar que exista la decapitación que describen los comentarios.
Como cierre, el autor pide estar alerta y recelar de los contenidos que circulan, especialmente en periodos electorales, cuando, según su opinión, hay un interés particular en que se difundan imágenes impactantes.
Aunque el texto no trata de un asunto local de Donostia-San Sebastián, se trata de una pieza de reflexión sobre el consumo de información en redes que puede resultar de interés para los lectores de la capital guipuzcoana, que reciben la misma avalancha de contenidos en sus teléfonos.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.