Insausti acelera su agenda de vivienda y seguridad al frente de Donostia
Insausti centra sus primeros meses como alcalde de Donostia en vivienda, urbanismo y seguridad, con varios proyectos pendientes de desbloqueo.
El alcalde de Donostia-San Sebastián, que sustituyó a Eneko Goia a mitad de legislatura, afronta sus primeros meses en el cargo con una agenda centrada en vivienda, urbanismo y seguridad. En siete meses se someterá por primera vez al refrendo de las urnas y busca convertir las decisiones de su mandato en resultados concretos.
La vivienda es su principal prioridad. Insausti dedica una tarde semanal a revisar con Urbanismo los proyectos pendientes y ha impulsado la licitación de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), paralizada durante dos años. También reclama al Ministerio de Vivienda avances para Txomin Enea II y Antzita, dos operaciones que suman 1.300 viviendas y dependen de decisiones del Gobierno central.
El alcalde mantiene además una relación compleja con el Departamento vasco de Vivienda, aunque defiende su colaboración para ampliar el parque protegido una vez aprobada la ordenación municipal. Su apuesta por incluir viviendas libres y tasadas en venta ha generado discrepancias con el PSE, socio de gobierno, y llevó al PNV a quedarse junto al PP en la adjudicación de las viviendas protegidas del Infierno.
Otro de los proyectos recuperados es Auditz Akular, en Altza, abandonado por los gobiernos municipales durante 15 años. El Ayuntamiento ha licitado la modificación del PGOU para actualizar la ordenación de las 100 hectáreas situadas entre San Sebastián y Pasai Antxo, donde podrían construirse más de 3.000 viviendas según las previsiones del planeamiento vigente. También se ha puesto en marcha la redacción del nuevo PGOU.
En seguridad, Insausti ha respaldado decisiones del Departamento vasco de Interior, ha ampliado en cien el número de agentes durante el verano y ha acelerado la apertura de comisarías conjuntas de la Ertzaintza y la Guardia Municipal. Según avanzó en el debate sobre el estado de la ciudad, la primera, de carácter provisional, se ubicará en el pasadizo de Egia antes de que termine la legislatura.
La prohibición de las cenas solidarias ha sido la medida que más críticas le ha provocado, aunque el alcalde mantiene que fue necesaria por los problemas de seguridad que se generaban. Paralelamente, el Gobierno municipal ha reforzado Acción Social, ha habilitado el albergue La Sirena para personas sin hogar, ha aumentado en cien las comidas disponibles y ha facilitado pisos a familias afectadas por desahucios.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.