La oposición tacha de electoralistas unas cuentas municipales que no resuelven los problemas de la ciudad
La oposición pide devolver el presupuesto municipal 2027 de Donostia-San Sebastián, al que acusa de electoralismo y de no abordar vivienda ni presión fiscal.
Los tres grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián defendieron enmiendas a la totalidad para pedir la devolución del Presupuesto de 2027 presentado por el gobierno PNV-PSE. EH Bildu consideró que el programa de gasto no resuelve problemas como el de la vivienda y que está pensado en función de «los intereses electorales del alcalde». Por su parte, el PP criticó que la ciudad no refleje el incremento de la presión fiscal que sufren los ciudadanos, y Elkarrekin Podemos lamentó que falte ambición para actuar de forma efectiva en materia de vivienda y lucha contra el cambio climático.
El concejal de Hacienda, Kerman Orbegozo (PNV), defendió las cuentas y rechazó las críticas por la forma de tramitación, con un presupuesto autoenmendado por el gobierno municipal. Según explicó, el documento «se elabora con la información disponible en cada momento y se adapta durante la tramitación, como se ha hecho otros años». Sobre la segunda fase de Txomin Enea, aseguró que el Ayuntamiento «no va a regalar el terreno» y que «la operación se hará con condiciones para beneficiar a los donostiarras».
El exalcalde y portavoz de EH Bildu, Juan Karlos Izagirre, criticó que el proyecto se presentara en septiembre de forma incompleta y se tramitara con prisa y datos no actualizados. Indicó que los 12 millones extra por la mayor aportación foral se destinarán a proyectos que, a su juicio, responden a interés electoral. También denunció que solo se ejecute un 20% de los proyectos de los Presupuestos Participativos elegidos en 2025 y un 0% de los previstos para 2026. Además, dudó de las promesas sobre Txomin II: «Quién se puede fiar del alcalde que se opuso hace poco a unas medidas que hoy hace suyas».
La portavoz del PSE y segunda teniente de alcalde, Ane Oyarbide, destacó la apuesta por la cohesión social y el gasto inversor. Recordó que los presupuestos de Acción Social se han incrementado un 23% en cuatro años y citó partidas de 17,3 millones de euros para limpieza, 6 millones para asfaltado y 24 millones destinados a vivienda.
Por el PP, el portavoz Borja Corominas cifró el presupuesto en 351 millones de euros en 2015 y en 515 millones en 2027. «No les reprochamos que administren demasiado dinero. Les reprochamos que no hayan podido demostrar que lo administran bien», afirmó. Pidió una auditoría sobre la eficiencia del gasto municipal y abogó por contener el gasto corriente y aliviar la presión fiscal.
El portavoz de Elkarrekin, Víctor Lasa, reclamó que el 70% de las nuevas promociones se destine a vivienda protegida, pidió aumentar un 50% el impuesto turístico y echó en falta la aplicación del canon autonómico a la vivienda vacía. Además, criticó que el presupuesto no llegue aún al 0,7% para cooperación al desarrollo y que haya proyectos de los Presupuestos Participativos sin ejecutar desde 2023.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.