«Upiro», película de terror rodada en Cataluña con la guipuzcoana Lorea Intxausti, se estrena en Donostia-San Sebastián
«Upiro», terror de época rodado en Cataluña con Lorea Intxausti, se estrena en la Semana de Cine Fantástico de Donostia-San Sebastián antes de llegar a salas en
La película de terror «Upiro», dirigida por Óscar Martín y escrita por Elena Muñoz, celebra su estreno vasco en la Sección Oficial de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia tras un recorrido internacional por el Fantastic Fest de Austin, Los Ángeles y el Festival de Sitges. La cinta llegará a las salas comerciales el 19 de febrero de 2027, distribuida por SelectaVisión. Es el segundo largometraje de su director, tras «Amigo» (2019).
La trama se sitúa en 1755 en un monasterio de clausura, donde una joven llamada Ana ingresa para purgar sus pecados y varias novicias comienzan a sufrir una extraña enfermedad de la sangre. Un fraile poco convencional investiga los hechos, en choque con el pensamiento científico de la Ilustración. La película se inspira en el caso del franciscano Antonio Rubís, acusado en Calasparra (Murcia) a principios del siglo XVIII, y en los tratados del benedictino Antoine Augustin Calmet.
Óscar Martín defendió una obra alejada de las fórmulas de Hollywood y del «viaje del héroe»: «Upiro es una peli anti-algoritmo. La metimos en ChatGPT y todo le parecía mal. Que te jodan, chat». Según explicó, el filme mezcla el cine de época de los años setenta, como el «nunsploitation», el «giallo» y el fantaterror, con personajes reales como el padre Rubís o el ilustrado Benito Feijoo.
Elena Muñoz subrayó que parte de los elementos más perturbadores tienen base histórica, como el bozal para mujeres que hablaban demasiado, y señaló que «la realidad supera a la ficción». Por su parte, la actriz guipuzcoana Lorea Intxausti, que interpreta a una de las novicias, destacó el trasfondo intelectual del guion y el contraste entre razón y fe en el convento.
En el reparto figura también María Galiana, quien cumplió 90 años durante el rodaje. Según Elena Muñoz, la actriz fue casi una asesora histórica por su experiencia en un convento de joven. Intxausti la describió como una actriz muy directa y «una jabata», que viajaba en AVE para rodar y regresaba a Madrid para hacer teatro.
El director admitió que el proceso fue más duro que el de su primera película: «Nos ha costado sangre, sudor y lágrimas acabar de rodarla». Muñoz explicó que el guion obtuvo notas muy dispares en las ayudas del ICAA (2 sobre 10) y de Media Europa (9 sobre 10), y que el proyecto salió adelante a la tercera convocatoria. Para el contexto donostiarra, la noticia tiene interés cultural por la proyección en la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia y por la presencia de una actriz guipuzcoana en el reparto.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.