Los malos olores que preocupaban en Donostia hace 80 años
Un artículo de 1946 recupera las quejas por los malos olores del río, el pescado, los perros y una industria en Donostia.
Un artículo publicado en octubre de 1946 repasaba los malos olores que afectaban a Donostia, desde el río hasta las deposiciones de los perros en las aceras. El texto, firmado por Txibirisko en la sección 'Saski-naski' de El Diario Vasco, ha sido recuperado ahora como parte de la memoria de la ciudad.
Entre los problemas más destacados figuraba el olor del río aguas arriba del puente de María Cristina durante las mareas bajas. El autor consideraba que el Ayuntamiento tendría que resolverlo para hacer habitable el ensanche de Amara y advertía de que confiar únicamente en las lluvias no era suficiente.
El artículo también defendía que el olor a pescado de las pescaderías debía tolerarse por ser una consecuencia necesaria de su actividad, aunque señalaba que podía extenderse a tranvías, autobuses y ascensores.
Otro de los asuntos abordados era la suciedad provocada por los excrementos de perros no recogidos por sus dueños. Txibirisko describía cómo algunos animales dejaban las aceras sucias y malolientes, una cuestión que el Ayuntamiento donostiarra vuelve a abordar actualmente mediante campañas de concienciación.
El recorrido terminaba con los olores de una industria situada en las afueras de la ciudad, que combinaba primero un aroma agradable y después el olor desagradable asociado a la saponificación. El texto no identificaba la fábrica, aunque el artículo actual apunta que podría tratarse de Lizarriturry y Rezola, productora de los Jabones Lagarto en Benta Berri.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.