Treinta y tres años del asesinato de Guillem Agulló, un crimen neonazi que sigue sin reconocimiento
Se cumplen 33 años del asesinato neonazi de Guillem Agulló en Montanejos. Su familia sigue sin lograr que sea reconocido como víctima del terrorismo.
El 11 de abril de 1993 un grupo de ultraderechistas asesinó en Montanejos (Castellón) a Guillem Agulló, un joven de 18 años antifascista y nacionalista que estaba de acampada con unos amigos y llevaba un brazalete con la inscripción «Nazis no». Hace ya 33 años de aquel crimen.
Según el relato recogido en la noticia, Pedro José Cuevas, miembro de una banda neonazi, le clavó una navaja que le atravesó el corazón. Después huyó del lugar junto a otras cuatro personas, entonando el Cara al sol. Pocos días después fueron detenidos.
El juez que instruyó el caso no apreció motivación política en el crimen y tampoco un delito de terrorismo, por lo que lo juzgó como una pelea entre jóvenes. Fiscalía y acusación pidieron 28 años de prisión para el principal acusado, pero fue condenado a catorce años, de los que cumplió cuatro.
La familia de Agulló lleva años reclamando, sin éxito hasta ahora, que su hijo sea reconocido como víctima del terrorismo. En 2024, el PP y Vox, a iniciativa de este último, suprimieron un premio contra los delitos de odio que llevaba el nombre de Agulló y que las Corts Valencianes habían instituido en 2017 por unanimidad.
Según la información original, la televisión valenciana À Punt retiró este lunes de su parrilla el documental, en versión catalana, La mort de Guillem. El texto sostiene además que las políticas que PP y Vox aplican en las comunidades que gobiernan son solo un anticipo de la regresión que se avecina.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.