Eivissa, ejemplo de cómo la burocracia puede dejar atrás la movilidad real
Un caso explicado por Roberto Algaba muestra cómo los cambios de población en Eivissa pueden dejar obsoleta la planificación del transporte.
El director insular de Transportes del Consell d’Eivissa, Roberto Algaba, explicó durante un seminario de la UIB sobre limitación de vehículos un caso que refleja las dificultades de la Administración para adaptarse a los cambios sociales.
Según relató, los estudios de movilidad elaborados para preparar las nuevas concesiones de transporte público utilizaron datos de telefonía móvil para estimar la presencia de personas en cada zona.
Esos datos indicaban que una determinada zona turística de Eivissa apenas tenía población durante el invierno, por lo que no se previó ningún servicio de transporte público. Sin embargo, entre la elaboración del estudio y la aprobación de las concesiones pasó tanto tiempo que la realidad había cambiado.
La falta de vivienda había provocado que personas fueran a vivir allí durante todo el año, de modo que las previsiones iniciales dejaron de responder a las necesidades existentes cuando se puso en marcha la planificación.
El caso expuesto por Algaba sirve, según el análisis del texto, como ejemplo de un problema más amplio: entre detectar una necesidad, estudiarla, planificarla, tramitarla, aprobarla y aplicar una solución pueden pasar años.
La rigidez de la contratación pública, diseñada para garantizar la transparencia y el cumplimiento de los procedimientos, dificulta introducir una nueva línea de autobús que no estuviera prevista inicialmente. Así, una solución puede quedar lista cuando ya no resuelve el problema que la justificó.
Información elaborada a partir de Menorca · Es Diari.