La crisis de Ceuta obliga a España a revisar su relación con Marruecos
La crisis abierta tras el asalto a la frontera de Ceuta obliga a España a revisar sus relaciones y su cooperación con Marruecos.
El asalto de casi 80.000 personas a la frontera de Ceuta los días 30 y 31 de julio ha abierto una nueva crisis entre España y Marruecos y obliga a reconsiderar el modelo de relación entre ambos países.
España y Marruecos mantienen una relación marcada por conflictos diplomáticos periódicos, aunque sus gobiernos y las familias reinantes de ambas monarquías han procurado preservar la interlocución y la cooperación económica y política.
El Estrecho de Gibraltar añade importancia estratégica a estos vínculos por su relevancia económica y militar y por la atención que recibe de las grandes potencias. En las últimas décadas se han vivido episodios de tensión como la Marcha Verde de 1975 y la ocupación del islote de Perejil en 2002, finalmente reconducidos.
Durante la crisis, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hablado de una vulneración de la integridad territorial y de la necesidad de replantear las bases de la cooperación. Sin embargo, también ha tratado de evitar una escalada verbal con las autoridades de Rabat.
El análisis sostiene que un episodio de esta gravedad no pudo producirse sin una participación activa o pasiva de las autoridades marroquíes y reprocha a Marruecos que, durante los casi dos meses de crisis, no haya contribuido a su solución. La situación, concluye, obligará a este Gobierno y al próximo a establecer nuevas bases y a dejar claros los límites que no pueden rebasarse.
La cuestión afecta también al debate político que se sigue en Granada como capital andaluza, aunque el texto no recoge medidas ni repercusiones específicas para la provincia.
Información elaborada a partir de Granada Hoy.