Pepito regresa restaurado al camarín de la Virgen de las Angustias
Pepito, la pequeña imagen del monaguillo del camarín de la Virgen de las Angustias, vuelve a la basílica de Granada tras ser restaurado.
Pepito, la pequeña imagen de un monaguillo que sostiene una hucha en el camarín de la Virgen de las Angustias, ha regresado a su ubicación en la basílica de Granada tras varios meses de restauración.
El regreso se produce mientras la Patrona permanece en el Sagrario de la Catedral, donde continúa a la espera de que finalicen los trabajos para volver a la basílica.
La camarera de la Virgen, María Angustias Montes Rueda, ha recuperado la historia de esta talla, creada a mediados del siglo XX por el escultor granadino Eduardo Espinosa Cuadros en su taller de la calle Jesús y María, en el Realejo. El artista la regaló al templo por su devoción a la Virgen de las Angustias.
El nombre de Pepito se lo puso Tito Luis, quien reconoció en la figura la ropa que había llevado durante su etapa como monaguillo. Con el tiempo, la imagen se incorporó a la memoria cotidiana de los devotos y visitantes del camarín.
La restauración se ha realizado en el taller de Jorge Marín, técnico en Policromía y licenciado en Bellas Artes. Los trabajos han incluido la limpieza y reintegración de las manos y la policromía, además de una actuación en el pedestal, que ahora presenta un acabado marmoleado en tonos grises inspirado en las columnas del camarín.
Información elaborada a partir de Ideal.