La Comunidad inicia una campaña aérea contra la procesionaria del pino en 2.400 hectáreas
La Comunidad lanzará el 9 de noviembre una campaña aérea biológica contra la procesionaria del pino en 2.400 hectáreas de Murcia, Santomera, Calasparra y Lorca.
La Comunidad Autónoma de la Región de Murcia pondrá en marcha el próximo lunes 9 de noviembre una campaña aérea contra la procesionaria del pino, que se desarrollará sobre 2.400 hectáreas, un 50 por ciento más que en 2024, cuando se trataron 1.600. Los trabajos se harán en montes públicos de Murcia, Santomera, Calasparra y Lorca, principalmente en masas de pino carrasco de repoblación, siempre que lo permita el tiempo, ya que los vuelos no pueden realizarse con lluvia o viento.
Según la Consejería de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, se empleará Bacillus thuringiensis var. kurstaki, un insecticida biológico admitido en agricultura ecológica que actúa específicamente sobre las larvas. El producto se aplicará mediante tecnología de ultra bajo volumen, que convierte el insecticida en una niebla de gotas muy finas, y los helicópteros contarán con navegación por satélite (DGPS) para delimitar con precisión las superficies tratadas y ajustar la dosis.
Los tratamientos se programan en los primeros estadios de las larvas, antes de que desarrollen los pelos urticantes que pueden dañar a personas y animales, además de provocar defoliación y perjuicios en los cultivos. Las zonas afectadas se señalizarán con carteles al menos dos días antes de los vuelos, se controlarán los accesos con el apoyo del Cuerpo de Agentes Medioambientales y se mantendrá una franja de seguridad de 100 metros sin tratar alrededor de núcleos urbanos, cursos y puntos de agua y colmenas. Los apicultores de las zonas afectadas serán informados previamente.
La campaña aérea forma parte de una estrategia anual que incluye tratamientos terrestres con productos biológicos en zonas recreativas, la retirada de bolsones, la instalación de nidales para aves insectívoras y cajas refugio para murciélagos, y el seguimiento mediante una red de 70 trampas de feromona revisadas semanalmente.
La directora general de Patrimonio Natural y Acción Climática, Inmaculada Torres, explicó que «se trata de una actuación preventiva que se programa en el momento en el que las larvas son más vulnerables, lo que permite actuar con mayor eficacia y reducir su presencia antes de que desarrollen los pelos urticantes». Añadió que «la campaña se concentra exclusivamente en las zonas en las que el seguimiento previo ha determinado la necesidad de intervenir y se realiza con un producto biológico y selectivo».
Por último, se recomienda evitar el contacto con bolsones y orugas en invierno, vigilar a niños y perros en pinares y zonas ajardinadas y no acercarse a las filas de orugas que descienden de los árboles. En caso de contacto, conviene lavar la zona con abundante agua, sin frotar, y acudir a un médico o veterinario si aparece alguna reacción.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.