Las Jornadas de Ética de la UPCT plantean la responsabilidad de la ingeniería y la integridad científica
La UPCT celebra jornadas sobre ética en la ingeniería, la IA y la integridad científica con expertos de la UMU, la UPV y la Universidad de Valencia.
La Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) celebra este jueves en el edificio CIM las primeras Jornadas de Ética en la Universidad y en la Investigación, un encuentro que busca responder a la pregunta de si es necesario pensar en la responsabilidad de la ingeniería ante la sociedad. Para los promotores del ciclo, el catedrático de Filosofía de la Universidad de Murcia (UMU) Emilio Martínez Navarro y el catedrático de Ingeniería de los Procesos de Fabricación de la UPCT Félix Faura, esa reflexión es «inaplazable». Según sus palabras, «la técnica nunca es neutral: quien diseña una infraestructura, un algoritmo o un proceso toma decisiones que afectan a la seguridad, al medio ambiente y a la vida de las personas».
La jornada reúne a filósofos, técnicos y profesionales. Participan, entre otros, Adela Cortina y Jesús Conill, catedráticos eméritos de Ética y Filosofía Moral de la Universidad de Valencia; José Félix Lozano Aguilar, catedrático de Filosofía Moral y Política de la Universitat Politècnica de València; María Senena Corbalán, catedrática de Bioquímica de la Universidad de Murcia; y Alberto Aguirre de Cárcer, periodista científico con más de tres décadas de trayectoria en ABC y La Verdad.
Entre los temas previstos figura el reto de la inteligencia artificial, que, según Faura y Martínez Navarro, «plantea problemas nuevos: sesgos, opacidad, responsabilidad difusa». Los promotores advierten, no obstante, contra el alarmismo: «la IA no sustituye el juicio ético, lo hace más necesario. Cuanto más potente es la herramienta, más importa la integridad de quien la diseña y la usa».
También se debatirá la necesidad de que los investigadores conozcan los principios de la ética científica. Los organizadores sostienen que la formación en integridad no suele estar estructurada en la carrera investigadora y que, por eso, «se aprende por ósmosis», lo que también transmite malas costumbres. Piden una formación «explícita, sistemática y evaluable».
En cuanto a la evaluación de la producción científica, los promotores señalan que la UMU y la UPCT están empezando a incorporar criterios cualitativos, en línea con las recomendaciones europeas. Estos sistemas buscan desincentivar la proliferación de las llamadas «fábricas de estudios», que, según Faura y Martínez Navarro, amenazan la confianza en la ciencia. Critican además que el factor de impacto se haya convertido en un fin en sí mismo, lo que genera incentivos perversos.
La jornada recuerda, además, la investigación periodística de 2023 de LA VERDAD y otros medios sobre la compra de firmas de científicos por universidades de Arabia Saudí para escalar en los rankings. Para los organizadores, la falta de consecuencias en aquel caso confirma que el sistema detecta el fraude pero no sabe responder a él.
Información elaborada a partir de La Verdad.