El Banco de Alimentos de Ourense pide ayuda mientras el fisco bate récord de recaudación
El Banco de Alimentos de Ourense se queda sin reservas y pide ayuda, mientras la recaudación fiscal en la provincia alcanza un nuevo récord.
El Banco de Alimentos atraviesa una situación límite: no da abasto para atender a las familias vulnerables y sus reservas de productos no perecederos se agotan. Según el texto, la entidad apoya a unas tres mil familias de la provincia a través de 50 entidades colaboradoras, y nunca había estado tan menguada. El contraste llega en el mismo mes, cuando los titulares informan de un año récord de recaudación fiscal: según la Agencia Tributaria, entre enero y agosto se recaudaron en Ourense 594,01 millones de euros, un 6,6% más que los 556,9 millones del año anterior.
El autor del artículo de opinión sostiene que esta paradoja evidencia una desconexión entre las cifras macroeconómicas y la realidad doméstica. Recuerda unas declaraciones previas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que describían la economía española como un "cohete", y las contrapone a la situación de las personas más vulnerables.
Entre las entidades colaboradoras del Banco de Alimentos se encuentra la Diputación de Ourense a través del Inorde, que realiza donaciones periódicas de miles de kilos de patatas procedentes de sus fincas de ensayo en A Limia.
El texto también señala que la inflación se mantiene en niveles altos, que el salario neto real actual es menor que el de 2018 y que la factura de la luz subirá un 38%, la más cara para un mes de octubre en cuatro años. Son datos que, según el autor, golpean especialmente a los sectores más vulnerables.
En definitiva, la situación del Banco de Alimentos en Ourense plantea, según el texto, un debate sobre la redistribución de la riqueza y sobre cómo la mayor recaudación se traduce, o no, en alivio para las familias que más lo necesitan.
Información elaborada a partir de La Región.