El uso responsable de antibióticos, clave para frenar las resistencias en Galicia
Galicia supera la media española en consumo de antibióticos en atención primaria. Un artículo llama a un uso responsable frente a las resistencias bacterianas.
La Región publica un artículo de opinión que advierte de que los antibióticos, pese a haber salvado millones de vidas, pierden eficacia por la aparición de resistencias bacterianas, una amenaza que el texto considera ya presente y no futura. Según los datos del SERGAS de 2023, el consumo de antibióticos en atención primaria en Galicia alcanzó las 24,04 dosis diarias definidas por cada mil habitantes y día, frente a las 22,53 de la media española, además de un mayor consumo de antibióticos de amplio espectro.
El texto subraya que las resistencias hacen las infecciones más difíciles de tratar, prolongan las hospitalizaciones y aumentan el riesgo de complicaciones. Para contrarrestarlo, sitúa en primer plano la colaboración entre profesionales de medicina, farmacia, microbiología y enfermería, así como la vigilancia de los patrones de consumo y de la sensibilidad bacteriana.
En este marco, destaca el papel del Programa de Optimización del Uso de Antibióticos (PROA) del Servizo Galego de Saúde, cuyo objetivo es promover tratamientos más adecuados, mejorar la seguridad de los pacientes y frenar la aparición de resistencias. Optimizar el uso implica elegir el fármaco apropiado, ajustar la duración del tratamiento y revisar la prescripción cuando hay nueva información.
La ciudadanía también tiene un papel decisivo. El artículo recuerda que los antibióticos no curan la gripe ni el resfriado común, porque no están causados por bacterias, y que no deben compartirse, guardarse para otra ocasión ni tomarse sin indicación profesional. La prevención de infecciones, la vacunación y el cumplimiento de las pautas prescritas también ayudan a reducir riesgos.
Se trata de una cuestión de ámbito provincial que interesa también en Ourense, como capital, por su implicación en la salud pública y en la práctica clínica cotidiana. El texto concluye que el reto es garantizar que las infecciones sigan siendo tratables en el futuro.
Información elaborada a partir de La Región.