Angustia y espera en Urda tras el accidente ferroviario de Toledo entre las familias de los pasajeros
Familias de viajeros del accidente ferroviario de Urda (Toledo) esperan noticias en el colegio del pueblo entre angustia y solidaridad vecinal.
Ocho horas después del accidente ferroviario de Urda (Toledo), numerosos familiares siguen sin saber dónde están sus seres queridos, que viajaban en un AVE de la ruta Madrid-Sevilla y en un tren de Iryo. El Colegio Santo Cristo de esta localidad, de poco más de 2.400 habitantes, se ha convertido en el centro de la espera y la incertidumbre, y con el paso de las horas empiezan a llegar las peores noticias.
Una mujer recibe atención de un equipo de psicólogos de Cruz Roja mientras relata entre lágrimas que su marido ha muerto en el accidente: "Lo han encontrado en las vías". A las puertas del colegio, una decena de familias aguarda una llamada que confirme que sus allegados han sido localizados con vida y trasladados a alguno de los hospitales a los que se deriva a los heridos.
María Wandosel espera junto a la mujer de su socio, al que todavía no han localizado, en el pabellón del colegio. Dos personas de su empresa viajaban en los trenes accidentados. Han logrado contactar con una de ellas, que está hospitalizada, pero no tienen noticias de su socio. "No sabemos absolutamente nada y la espera es un horror", explica. La empresaria teme también las secuelas psicológicas que pueda sufrir la persona hospitalizada, a la que describe lo vivido como "dantesco, dantesco".
En medio de la angustia, Wandosel dirige duras críticas al ministro de Transportes, Óscar Puente, al que acusa de reírse de los ciudadanos y malgastar el dinero público. "Es lamentable y me gustaría que Europa ayude a España", afirma, antes de pedir que se "vote bien" en las próximas elecciones.
En contraste con la desesperación de las familias, Wandosel destaca la solidaridad de los vecinos de Urda, que se han volcado con los afectados desde los primeros momentos: "El pueblo entero está volcado, nos han dejado sus casas, increíble". Aun así, ese apoyo no alivia la angustia de quienes siguen sin saber qué ha ocurrido con sus familiares.
Preguntada por los siguientes pasos, Wandosel resume con resignación la situación: "Las siguientes fases son la incertidumbre de seguir esperando. No hay más".
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.