Así funciona la electrólisis para producir hidrógeno renovable
La electrólisis separa el hidrógeno del agua con electricidad renovable para usarlo en industria y transportes difíciles de electrificar.
El hidrógeno renovable se obtiene al separar el hidrógeno y el oxígeno del agua mediante un electrolizador alimentado con electricidad de origen renovable. El proceso puede generar una molécula energética para reducir emisiones en industrias y transportes difíciles de electrificar.
En las celdas electroquímicas del electrolizador, dos electrodos —el ánodo y el cátodo— permiten las reacciones necesarias. En los equipos de membrana de intercambio de protones (PEM), el oxígeno se forma en el ánodo, mientras los protones atraviesan la membrana y se combinan con electrones en el cátodo para producir hidrógeno.
El agua aporta el hidrógeno y la electricidad permite separarlo. Por eso, el hidrógeno no es una fuente de energía, sino un vector energético que permite almacenar y transportar energía generada previamente. Para utilizarlo, el gas puede purificarse y comprimirse según su destino.
Sus posibles usos incluyen la fabricación de fertilizantes, el refino y determinadas formas de producir acero. En el transporte marítimo puede emplearse para fabricar derivados como el metanol o el amoníaco, mientras que en la aviación puede participar en la elaboración de combustibles sintéticos. En camiones, una pila de combustible transforma el hidrógeno en electricidad, aunque los vehículos de batería también siguen avanzando.
En España, Moeve ha iniciado en Palos de la Frontera (Huelva) la construcción de Onuba, la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde. El proyecto prevé inicialmente 300 megavatios de capacidad de electrólisis y una producción aproximada de 45.000 toneladas de hidrógeno renovable al año. Es un ejemplo de la aplicación industrial de una tecnología cuyo desarrollo también interesa seguir desde Palma por sus posibles efectos sobre la descarbonización de la industria y el transporte.
El texto destaca que la electrólisis no basta por sí sola para garantizar un resultado renovable: también es determinante el origen de la electricidad. El coste energético, la eficiencia, las infraestructuras, el transporte y las pérdidas del proceso condicionan la viabilidad de cada aplicación.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.