El Ayuntamiento de Palma desaloja a los acampados de la plaza de España sin permiso de la Delegación del Gobierno
Palma desaloja a los acampados de la plaza de España sin permiso de la Delegación del Gobierno; los manifestantes anuncian que volverán.
El Ayuntamiento de Palma desalojó a los acampados instalados en la plaza de España sin contar con el permiso de la Delegación del Gobierno, que sostenía que las acampadas estaban amparadas por la ley. El operativo se llevó a cabo de noche y, según el texto original, el presidente de Emaya, Llorenç Bauzá, lo supervisó desde el interior del cordón policial. Los manifestantes, que protestan contra la crisis de la vivienda, anunciaron que volverán a instalar las tiendas.
Según la crónica, los acampados apenas opusieron resistencia física a la Policía y acataron las órdenes, hasta el punto de retirar ellos mismos sus tiendas de campaña. Al abandonar la plaza, anunciaron su regreso con la frase «Volveremos a poner las tiendas».
El diario original cuestiona que el consistorio tuviera competencia para la actuación y plantea que las tiendas no molestaban a los negocios, que apenas quedan en la plaza tras los cierres de los últimos años, ni a los vecinos, ya que la zona tiene poca población residente.
También se recoge que algunos turistas grabaron el desalojo y que un grupo de personas que se concentró en el lugar insultó a los acampados y los tachó de vagos. Tras el desalojo, las tiendas reaparecieron brevemente unos metros más allá, pero acabaron retirándose también de ese emplazamiento, y la plaza quedó despejada.
La crónica concluye señalando la presencia, a escasos metros, de un hombre sin hogar que lleva meses viviendo en la zona y que observaba el desalojo sin que su situación generara ningún escándalo.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.